En un nuevo capítulo de la tensión geopolítica en la región, el Gobierno de Venezuela ha anunciado un despliegue militar «masivo» para hacer frente a lo que considera «amenazas imperiales», en clara referencia a las acciones de Estados Unidos en el mar del Caribe.
Según el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, el operativo militar, denominado «Fase Superior del Plan Independencia 200», comenzó este martes 11 de noviembre a las 4:00 hora local (5:00 hora de Chile) y se extenderá hasta mañana miércoles 12 de noviembre.
Coordinación Interinstitucional y Popular
El ministro detalló que el despliegue incluye medios terrestres, aéreos, navales, fluviales y misilísticos, así como sistemas de armas, unidades militares, la Milicia Bolivariana, órganos de seguridad ciudadana y comandos para la defensa integral.
Padrino López señaló que por orden del líder del régimen, Nicolás Maduro, se «activarán completamente los Órganos de Dirección para la Defensa Integral (ODDI) en todos los estados y entidades federales y municipales» con el fin de «llevar a cabo las coordinaciones interinstitucionales y populares necesarias para garantizar el soporte multisectorial que requiere la movilización nacional».
Fortalecimiento de las Fuerzas Armadas
El ministro aseveró que estas maniobras forman parte de «una fase superior del Plan Independencia 200», un despliegue militar que Caracas activó en septiembre en defensa del territorio.
Padrino López remarcó que las Fuerzas Armadas venezolanas «se encuentran más fortalecidas que nunca en su unidad, cohesión moral y equipamiento, para junto al pueblo venezolano preservar a toda costa los sagrados intereses del país, como lo son su libertad, soberanía, independencia, estabilidad y paz».
Tensión con Estados Unidos
Cabe recordar que en agosto, Estados Unidos inició un amplio despliegue militar en el mar del Caribe, cerca de las costas venezolanas, con el objetivo de combatir el narcotráfico, acusando al régimen venezolano de estar detrás de las redes de tráfico.
Desde Caracas, se niegan estas acusaciones y afirman que la verdadera intención de Trump es derrocar a Maduro para así imponer una administración «títere» y apoderarse del petróleo venezolano.