Filtraciones de

0
Filtraciones de

Las recientes filtraciones del rodaje de la película «El Diablo Viste a la Moda 2» han abierto un acalorado debate sobre los límites entre la privacidad de los actores y los derechos de la prensa y los fans. La secuela, que se estrenará en mayo de 2026, ha sido objeto de numerosos videos y fotografías captados por paparazzis y admiradores durante las filmaciones en la ciudad de Nueva York.

Según la productora nominada al Oscar Emma Tillinger Koskoff, estos registros no solo muestran a Anne Hathaway y Meryl Streep en acción, sino que también revelan detalles y diálogos de la película. «Puede ser costoso para la producción en algunas circunstancias, porque hay que reforzar la seguridad, sobre todo cuando se cuenta con un gran talento», señaló Koskoff a The Hollywood Reporter.

La Batalla entre Productores y Paparazzis

Para el veterano paparazzi Steve Sands, sin embargo, muchos cineastas reciben con agrado su trabajo, ya que una buena publicidad desde el principio puede ser beneficiosa. «Muchos cineastas me reciben con agrado, porque se dan cuenta que una buena publicidad desde el principio es útil», afirmó a THR.

En respuesta a estas filtraciones, la tendencia entre las producciones de alto presupuesto es publicar imágenes oficiales del rodaje por sus propios medios, con el fin de capitalizar el «primer vistazo» a la película. Según la publicación, Manhattan en Nueva York es uno de los lugares más difíciles para disimular un rodaje, debido a su naturaleza peatonal en comparación con Los Ángeles, donde predomina el uso del automóvil.

¿Hacia una Ley «Antipaparazzi» en Nueva York?

Para Emma Tillinger Koskoff, se hace imprescindible la promulgación de una ley «antipaparazzi» en Nueva York, tal como lo ha hecho California. «Necesitamos implementar algo que proteja a los cineastas y los cientos de millones de dólares que traemos a esa ciudad para rodar», afirmó.

Sin embargo, desde la alcaldía de Nueva York han tomado distancia de esta iniciativa, reafirmando su compromiso en «equilibrar las necesidades de los profesionales creativos que filman en nuestra ciudad con los derechos de la prensa, protegidos por la Primera Enmienda».

El debate sobre los límites entre la privacidad de las celebridades y los derechos de la prensa y los fans parece lejos de resolverse. Mientras las producciones buscan adelantarse a las filtraciones, los paparazzis y admiradores continúan ejerciendo su libertad de expresión y captando imágenes del rodaje. ¿Dónde se trazará la línea entre estos intereses contrapuestos?

NO COMMENTS

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here

Salir de la versión móvil