En un escenario post-apocalíptico que evoca el Santiago del año 2032, la nueva obra de Desideria Teatro, Nueva Zelanda, plantea una pregunta inquietante: ¿Hay futuro o solo queda sobrevivir?
Inspirada en el sueño de muchos chilenos por encontrar en Oceanía lo que parece imposible en su país, la pieza es parte de la Trilogía del 52, que intenta responder a una percepción cada vez más extendida sobre el devenir nacional: «¿Podemos tomar una decisión en torno al futuro o ya estamos condenados?», según sintetiza el dramaturgo y director Antenor Allendes.
Una Tragicomedia Existencial
Clasificada como un «dramedy» (drama + comedia), Nueva Zelanda mezcla el existencialismo con la comedia negra, reflejando las preocupaciones de una generación que, según Allendes, «tiene tiempo para preguntar acerca del futuro y la muerte, entre otros temas, a diferencia de las anteriores que se dedicaban sólo a trabajar».
Los personajes, cercanos a la realidad de los jóvenes chilenos, se debaten entre la angustia existencial y la búsqueda de respuestas a interrogantes como «¿Qué pasa después de la muerte?», «¿De qué manera puedo subsistir hoy?» o «¿Cuál es el nuevo sueño americano?». Allendes explica que «a través de la obra y estos personajes queremos dar puntos de vista respecto de estos temas».
Un Caos Ordenado
La obra se desarrolla en dos espacios: la conserjería, donde se presenta a cada personaje, y el pequeño departamento del edificio donde ocurre la acción. Según Allendes, «algo que se ve bien caótico, al mismo tiempo es ordenado» gracias al lenguaje y el ímpetu de los actores.
Con un elenco de diez intérpretes, Nueva Zelanda busca generar una discusión real entre los espectadores, quienes podrán identificarse o distanciarse de los puntos de vista extremos que plantean los personajes. «Lo que más nos importa es generar una discusión real y para eso uno tiene que entregar puntos de vista reales. La realidad supera muchas veces a la ficción», afirma Allendes.
¿Futuro o Sobrevivir?
Finalmente, la obra deja abierta la pregunta fundamental: ¿Hay futuro o solo queda sobrevivir? Una interrogante existencial que cada espectador tendrá la oportunidad de reflexionar al término de la función.