En un giro inesperado en la guerra comercial global, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha amenazado con imponer un arancel adicional del 10% a cualquier país que se «alinee» con los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica). Esta medida llega justo cuando los líderes de estos países se reúnen en Río de Janeiro, con la presencia del presidente chileno Gabriel Boric como invitado.
Según Trump, «Cualquier país que se alinee con las políticas antiamericanas de los BRICS deberá pagar un arancel adicional del 10%. No habrá excepciones a esta política». Esta declaración, hecha a través de su plataforma Truth Social, marca un endurecimiento aún mayor de la postura del mandatario estadounidense en su guerra comercial global.
Preocupación por el proteccionismo comercial
La cumbre de los BRICS, que se celebra este domingo, ha emitido una declaración final de 126 artículos en la que «se expresan serias preocupaciones por el aumento de medidas arancelarias y no arancelarias unilaterales que distorsionan el comercio». Si bien el documento no menciona directamente a Trump o a Estados Unidos, es evidente que apunta a las políticas proteccionistas impulsadas por la Casa Blanca.
Cabe destacar que Chile, si bien asiste a la cumbre como país invitado, no necesariamente suscribe a todas las declaraciones de los BRICS, ya que aún no forma parte de esta agrupación.
Nuevos plazos para la aplicación de aranceles
Por su parte, el secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, ha anunciado que los aranceles «mal llamados ‘recíprocos'» entrarán en vigor el próximo 1 de agosto, una vez que expire la pausa comercial actual el 9 de julio.
Lutnick aclaró que «el presidente está estableciendo las tasas y los acuerdos ahora mismo», lo que sugiere que Trump podría enviar cartas a sus socios comerciales a partir del lunes 7 de julio, dando un último plazo antes de la aplicación de los nuevos aranceles.
Implicaciones y reacciones
La amenaza de Trump de imponer un arancel adicional del 10% a los países que se alineen con los BRICS representa una escalada significativa en su guerra comercial. Esta medida podría tener graves consecuencias para las relaciones económicas internacionales, especialmente entre Estados Unidos y sus aliados que mantienen vínculos con el bloque de los BRICS.
La comunidad internacional observa con preocupación estos nuevos desarrollos, temiendo que la tensión comercial global se intensifique aún más. Queda por ver cómo responderán los países afectados y si se lograrán acuerdos que eviten una mayor fragmentación del sistema comercial mundial.