Un prometedor fármaco experimental llamado mavoglurant ha demostrado la capacidad de reducir el consumo de cocaína y alcohol en personas con trastorno por consumo de estas sustancias, según los resultados de un nuevo ensayo clínico en fase 2 publicado en Science Translational Medicine.
El estudio, liderado por investigadores de la Universidad McGill en Canadá, involucró a 68 adultos de entre 18 y 57 años con diagnóstico de trastorno por consumo de cocaína. Durante 98 días, los participantes recibieron mavoglurant o un placebo dos veces al día por vía oral.
Los hallazgos revelaron que el grupo que recibió el fármaco experimental consumió cocaína menos días y también mostró evidencia de una menor ingesta de alcohol en comparación con el grupo placebo. Estos resultados sugieren que mavoglurant podría ser una prometedora opción terapéutica para abordar la adicción a la cocaína y el alcohol.
Mecanismo de Acción y Próximos Pasos
Investigaciones previas habían demostrado que un receptor llamado mGluR5 desempeña un papel clave en la adicción a la cocaína y en el procesamiento de la recompensa. El mavoglurant es un antagonista selectivo de este receptor, lo que indica que su bloqueo podría inhibir la autoadministración y la búsqueda de cocaína.
Este ensayo clínico bien diseñado y prometedor aborda uno de los grandes desafíos en medicina de las adicciones: la ausencia de tratamientos farmacológicos eficaces para el trastorno por consumo de cocaína, señaló Esteban Ortiz-Prado, profesor e investigador de la Universidad de las Américas en Ecuador.
Si bien los resultados son alentadores, los autores reconocen que el estudio tuvo limitaciones, como una muestra pequeña, predominantemente de hombres blancos, y una duración de seguimiento corta. Se necesitan ensayos más amplios y a largo plazo para evaluar la eficacia y seguridad de mavoglurant en poblaciones más diversas, incluyendo regiones con alta prevalencia de consumo de cocaína, como América Latina.
Implicaciones y Desafíos
El consumo de cocaína sigue siendo un grave problema de salud pública, ya que puede provocar muerte prematura, complicaciones de salud a largo plazo y problemas sociales para los consumidores. Por lo tanto, el desarrollo de nuevas terapias farmacológicas eficaces es crucial para abordar esta problemática.
Aunque los resultados de este estudio son prometedores, quedan importantes preguntas sin resolver, como el costo del medicamento y su accesibilidad para los grupos vulnerables que suelen ser los más afectados por la adicción a la cocaína.
En resumen, este ensayo clínico de fase 2 con mavoglurant representa un avance significativo en la búsqueda de tratamientos farmacológicos efectivos para el trastorno por consumo de cocaína. Sin embargo, se requieren más investigaciones a gran escala para confirmar estos hallazgos y abordar los desafíos relacionados con la implementación y accesibilidad de este tipo de terapias.