En un esfuerzo por fortalecer la seguridad en las cárceles de Chile, Gendarmería ha intensificado sus operativos masivos a nivel nacional. Estos procedimientos coordinados han permitido la incautación de más de 500 armas blancas, 177 celulares, 119 litros de licor artesanal y 247 gramos de droga en un solo allanamiento simultáneo en todas las unidades penales del país.
Según el ministro de Justicia, Jaime Gajardo Falcón, estas acciones forman parte de una estrategia más amplia para mantener un mayor control y seguridad en los establecimientos penitenciarios. Esto incluye la implementación de tecnología de inhibición de telefonía celular, mejoras en la infraestructura y el fortalecimiento de las capacidades operativas de Gendarmería.
Operativos Coordinados a Nivel Nacional
Desde 2022, Gendarmería ha realizado 56 operativos masivos en las 81 unidades penales del país, logrando retirar de las cárceles una gran cantidad de elementos prohibidos. Esto ha permitido evitar la comisión de nuevos delitos, según el director nacional de Gendarmería, Sebastián Urra Palma.
En el último operativo, por ejemplo, en la región de Tarapacá se incautaron 9 celulares, 5 chips, 4 envoltorios de sustancia vegetal y 5 armas cortopunzantes artesanales. El seremi de Justicia y Derechos Humanos, Pablo Valenzuela Ramírez, destacó el profesionalismo de los funcionarios de Gendarmería en el desarrollo de estas acciones.
Denuncias y Sanciones a Internos
Además de la incautación de elementos prohibidos, Gendarmería también ha denunciado a 5.578 internos ante la Fiscalía por la tenencia de celulares en los recintos penitenciarios, un delito que puede acarrear penas de prisión.
Estos operativos masivos y la aplicación de la Ley 21.594 han sido claves para mantener un mayor control y seguridad en las cárceles, evitando la proliferación de actividades ilícitas y protegiendo la integridad de los internos y el personal de Gendarmería.
Resultados Tangibles y Mejoras Continuas
Según la directora regional de Gendarmería Tarapacá, coronel Nélida Troncoso, estos operativos han sido limpios, sin lesionados entre los internos ni el personal de Gendarmería. Esto demuestra el profesionalismo y la eficacia de las acciones emprendidas.
A medida que Gendarmería continúa realizando estos operativos de manera periódica, se espera que la cantidad de elementos prohibidos en las cárceles disminuya aún más, contribuyendo a un entorno más seguro y controlado para todos los involucrados.