Pablo Grillo, el fotógrafo que resultó gravemente herido durante las protestas del 12 de marzo en apoyo a los jubilados en Argentina, ha experimentado una evolución favorable en su estado de salud. Según informes de su familia, Grillo ha recuperado movilidad y logrado dar algunos pasos al lado de su cama, lo cual representa un avance significativo en su proceso de recuperación.
Fabián Grillo, padre de Pablo, declaró a Clarín que su hijo «dio unos pasitos al lado de la cama, con mucha cautela, lo que es muchísimo». Esto indica que, si bien Grillo aún se encuentra internado en terapia intensiva, los médicos están evaluando la posibilidad de trasladarlo a una unidad de cuidados intermedios para continuar con su rehabilitación.
Cabe recordar que Pablo Grillo, de 34 años, resultó herido de gravedad después de recibir un cartucho de gas lacrimógeno en la cabeza durante las manifestaciones. El impacto le provocó una fractura de cráneo con pérdida de masa encefálica, lo que requirió una intervención médica urgente.
«Están evaluando la posibilidad de hacer la recuperación (rehabilitación), pero todavía está en terapia. El hecho de que estén hablando (los médicos) es un avance inmenso», agregó Fabián Grillo.
Según el padre del fotógrafo, Grillo ya puede alimentarse por sí mismo, aunque con asistencia, y ha logrado reconocer a sus familiares y amigos, lo cual se considera un progreso significativo en su proceso de recuperación.
Cabe destacar que Pablo Grillo es un fotógrafo y documentalista que se encontraba cubriendo la manifestación de jubilados de manera independiente. Su familia ha confirmado que Grillo es militante peronista, lo cual fue cuestionado por la ministra de Seguridad Nacional, Patricia Bullrich, quien lo calificó despectivamente como «militante kirchnerista».
En respuesta a este incidente, la familia de Grillo ha iniciado acciones legales contra los responsables del operativo policial, incluida la propia ministra Bullrich. Esto se suma a los esfuerzos de organizaciones como la ONG Mapa de la Policía, que analizaron el material audiovisual y concluyeron que un efectivo de la Gendarmería Nacional habría sido el responsable de disparar el cartucho que hirió al fotógrafo.
El caso de Pablo Grillo ha generado una gran conmoción y ha puesto en evidencia los riesgos que enfrentan los periodistas y fotógrafos que cubren manifestaciones y protestas sociales. Su evolución positiva y los avances en su recuperación son sin duda una noticia alentadora, y su familia continúa buscando justicia y responsabilidad por lo ocurrido.