Una madre desesperada busca justicia
En los últimos días, se han revelado los terribles sucesos que llevaron a una joven estudiante de la Universidad de Los Andes a tomar una decisión fatal. Catalina Cayazaya Cors, alumna de Terapia Ocupacional, habría sufrido acoso y maltrato durante su internado, lo que la llevó a quitarse la vida.
La triste historia de Catalina
Según relata su madre, Carolina Cors, Catalina era una joven alegre y optimista, pero todo cambió cuando comenzó su internado. Desde ese momento, su hija se volvió temerosa, angustiada y lloraba constantemente. Todo comenzó con los malos tratos por parte de su tutora de internado, quien la trataba de forma violenta y despectiva.
La inacción de la Universidad de Los Andes
Ante estas situaciones, Catalina decidió denunciar los hechos a la universidad, pero lamentablemente no obtuvo resultados positivos. Según la madre, la institución nunca hizo nada por su hija, a pesar de los correos y peticiones de ayuda que enviaron. La falta de acción por parte de la Universidad de Los Andes ha dejado a una madre destrozada y sin respuestas.
Investigación en curso
Ante la gravedad de los hechos, la Superintendencia de Educación Superior ha oficiado a la Universidad de Los Andes para solicitar información sobre el caso. Por su parte, la casa de estudio ha anunciado que se llevará a cabo una investigación para determinar las posibles responsabilidades y se revisará el sistema de prácticas y vínculos con los campos clínicos para garantizar un ambiente seguro para los estudiantes.
Compromiso con la seguridad de los estudiantes
La Subsecretaría de Educación Superior, del Ministerio de Educación, ha emitido un comunicado lamentando la tragedia y comprometiéndose a esclarecer lo ocurrido. Además, reafirman su compromiso con una educación superior que garantice condiciones de bienestar y seguridad para todos los estudiantes.
Una historia que no debe repetirse
La historia de Catalina es un llamado de atención sobre la importancia de tomar en serio las denuncias de acoso y maltrato en las instituciones educativas. Es fundamental que las universidades actúen de manera rápida y efectiva para proteger a sus estudiantes y evitar tragedias como esta. Nadie debería perder las ganas de vivir por culpa del acoso y la inacción de las autoridades.