La Municipalidad de Hijuelas ha presentado una denuncia formal ante el Servicio de Salud y la Dirección General de Aguas (DGA). Esta acción surge tras un derrame de relaves mineros de Codelco, el cual podría haber alcanzado el cauce del río Blanco y, posteriormente, el río Aconcagua, en la región de Valparaíso.
La principal preocupación radica en los posibles riesgos que este incidente podría generar para la comunidad local. Específicamente, se evalúa su eventual impacto en el suministro de agua potable y en el regadío agrícola de la zona.
“A nosotros nos preocupa enormemente porque aquí en el río Aconcagua, en la parte sobre todo de Hijuelas, tenemos pozos de captación para el agua potable que se consume desde esta comuna a parte de la región de Valparaíso y, además, es la fuente principal de regadío de nuestros agricultores”, señaló Verónica Rossat, alcaldesa de Hijuelas.
La jefa comunal añadió que la denuncia busca obtener más información, ya que, hasta el momento, las autoridades gubernamentales no han proporcionado detalles sobre las consecuencias o las cantidades del material derramado. “No sabemos cuáles son las consecuencias, no sabemos cantidades; las autoridades gubernamentales no han informado nada. Entonces, por ello estamos preguntándoles a las instituciones relacionadas con la salud y con el medio ambiente”, enfatizó Rossat.
La alcaldesa calificó la situación como “gravísima” y urgió a las autoridades a entregar respuestas claras. Insistió en la necesidad de garantizar la tranquilidad de los habitantes, quienes dependen del río para el regadío y el consumo de agua. “Esto es gravísimo, una situación así no puede pasar desapercibida ni podemos taparnos los ojos ante eso. Esta es una situación medioambiental y sanitaria muy grave”, declaró.
Por su parte, Esval ha implementado medidas preventivas. Rodrigo Lastra, subgerente zonal de la empresa, informó el cierre de la captación superficial de agua desde el río Aconcagua, activando en su lugar fuentes subterráneas y sistemas de respaldo para mantener la producción de agua potable en Los Andes. Esval asegura que el suministro se mantiene con normalidad y sus equipos monitorean constantemente la situación, realizando muestreos adicionales y coordinando acciones con Codelco y las autoridades.
Codelco Andina, mediante un comunicado, explicó que durante la madrugada se detectó una obstrucción en su sistema de transporte de relaves, posiblemente causada por la caída de un objeto en la canaleta del sector Rápido RV4. Esta situación provocó un derrame parcial de material que podría haber llegado al río Blanco. La empresa activó protocolos de emergencia, detuvo la planta concentradora, desvió aguas hacia el embalse Piuquenitos y realiza monitoreo permanente. Codelco afirma que la situación está controlada y que la autoridad competente fue informada oportunamente.
Las autoridades esperan las respuestas de las instituciones denunciadas para comprender la magnitud del impacto ambiental y sanitario, y determinar los pasos a seguir para proteger a la comunidad y los recursos hídricos de la región.