El presidente José Antonio Kast ratificó su absoluto respaldo al ministro de Justicia, Fernando Rabat, durante su reciente visita a Roma, asumiendo la responsabilidad directa por la controversia surgida en relación con las rebajas de condenas que afectan al secretario de Estado.
“La responsabilidad política la asumí yo, porque soy el presidente de la República”, declaró el mandatario ante la prensa mientras se encontraba en gira. Con estas palabras, Kast buscó blindar la posición de Rabat frente a las críticas y cuestionamientos.
Además de reafirmar su apoyo al titular de Justicia, el presidente Kast enfatizó que la potestad para designar o remover a un ministro es una atribución exclusiva del ejecutivo, y no de los parlamentarios. Esta declaración se produce en un contexto donde diversas voces han exigido explicaciones o la salida de Rabat.
En una democracia como la nuestra en Chile, a los ministros los nombra el presidente de la República y les pide el cese de funciones el presidente de la República. No diputados, senadores que están en su legítimo derecho de expresar lo que estimen conveniente, pero quien ejerce el mando de la nación y nomina a los ministros es el presidente de la República.
Con esta postura, José Antonio Kast cierra filas en torno a su ministro, dejando claro que las decisiones sobre la conformación de su gabinete son prerrogativas de la Presidencia de la República.