Gissella Gallardo volvió a referirse públicamente a su exesposo, Mauricio Pinilla, tras las recientes polémicas en torno a su vida personal y responsabilidades parentales. La periodista, consultada en el programa Alfombra Roja, expresó su preocupación por el estado actual del exfutbolista y su distanciamiento en la crianza de sus hijos.
Gallardo comentó sobre un video reciente de Pinilla junto a Gala Cardirola en una cena de amigos, el cual generó rumores de un nuevo acercamiento. “Me da pena en las condiciones que está, lo flaco, lo demacrado”, sostuvo Gallardo, añadiendo que “hay dos Mauricio, por lo menos para mis hijos y para mí, el de antes y el de ahora. Da pena que no se esté cuidando”. Aseguró que ya no existe un vínculo afectivo entre ellos: “yo ya me preocupé todo lo que tenía que preocuparme, así que hoy día no es tema mío. Mas allá de ser la mamá de sus hijos, yo ya no tengo nada que ver”.
Este contexto se suma a las declaraciones anteriores de Gallardo en Vértigo, donde afirmó que Pinilla no estaría cumpliendo sus responsabilidades como padre, acusación que él desmintió, calificándolas de “mentiras” y asegurando que la pensión de alimentos está en tramitación. El exfutbolista enfrenta además seis demandas de Primus Capital por deudas que superan los 1.600 millones de pesos.
Frente a esta situación, Gissella Gallardo reveló que ella y sus hijos están recibiendo terapia para afrontar las polémicas. También compartió detalles sobre su nueva relación con José Alfredo Rivas, un empresario del rubro del transporte. “Imagínate que una persona quisiera quererte, o se dé la oportunidad de quererte con todo este caos que estoy viviendo en mi vida”, dijo, destacando el apoyo de su pareja: “Yo de Alfredo solamente tengo palabras de agradecimiento, de cariño porque, aparte de ser un hombre guapo, exitoso, trabajador, sano, deportista, lo que más admiro de él es que es un papá totalmente presente, que cumple con sus obligaciones y que hoy día está siendo un gran apoyo para mí”.
Pese a los conflictos, Gallardo manifestó que desea lo mejor para su expareja. “Creo que yo, por lo menos como Gissella Gallardo, quiero que Mauricio rehaga su vida, se vuelva a enamorar, que sea feliz, que pueda tener una familia”. No obstante, se negó a entrar en una confrontación pública: “Yo creo que todos sabemos lo que busca. El tema es que para pelear se necesitan dos y yo no voy a caer en su juego, no me interesa, yo solo quiero trabajar, solucionar los temas”.
Reiteró la veracidad de sus dichos en Vértigo sobre la falta de involucramiento paternal de Pinilla. “A mí me encantaría de corazón que Mauricio se relacionara como papá, estuviese todas las semanas con mis hijos, se lo llevara de vacaciones, que fuera a las reuniones de apoderado, que estuviera, porque el tema económico va por un carril y obviamente el tema emocional va por otro”, explicó. Sin embargo, precisó que no dejará a sus hijos con Pinilla sin la presencia de un adulto responsable de su confianza, pero tampoco le negará “el derecho de mis hijos, que es compartir con su padre”. Concluyó que “el estar con otra persona no tiene nada que ver con cumplir con tus obligaciones como papá. O sea, no tiene nada que ver porque acá no se me está perjudicando a mí, eso que quede súper claro, es a sus hijos”.