El piloto italiano Andrea Kimi Antonelli, representante de Mercedes, se consagró este domingo como el campeón más joven en la historia de la Fórmula Uno. A sus 20 años, logró el título matemáticamente al finalizar tercero en el Gran Premio de Ciudad de México, el decimonoveno del año, superando el récord previo de precocidad establecido por Sebastian Vettel por más de tres años.
Tras bajarse de su monoplaza en el Autódromo Hermanos Rodríguez, Antonelli expresó su incredulidad: “Lo hemos conseguido. No tengo palabras, estoy intentando entender lo que acaba de suceder”. Su victoria lo convierte en el tercer italiano en ganar un Mundial de F1, el primero desde Alberto Ascari hace 73 años.
El joven astro boloñés destacó la temporada: “Ha sido una temporada increíble; y acabarla en el podio con Max y Lewis es algo sencillamente genial”. Kimi acumuló nueve victorias y siete ‘poles’ esta temporada. Confesó haber sentido una tensión inusual este fin de semana: “Este fin de semana estuve algo más tenso de lo habitual, lo tengo que reconocer. Me alegra muchísimo de que todo haya salido bien”.
Antonelli recibió múltiples felicitaciones, incluyendo videos de Vettel, cuyo récord batió, y de Stefano Domenicali, CEO de la Fórmula Uno. Al escuchar el ‘Nessum Dorma’ de Giacomo Puccini en su honor, el campeón se emocionó profundamente. Esta melodía le trajo recuerdos de su abuelo Giordano, un mecánico que inculcó la pasión por el automovilismo tanto a su padre, Marco, como al propio Kimi, el flamante campeón mundial.
Con este triunfo, Antonelli mira hacia el futuro con ambición: “Ya tengo ganas de afrontar nuevos duelos (deportivos) en el futuro”. Su meteórico ascenso promete una carrera llena de desafíos en la máxima categoría del automovilismo.