Un violento asalto se registró el viernes en la joyería Aurus, ubicada en pleno centro de Valparaíso. Cuatro sujetos irrumpieron en el local, sustrayendo tanto joyas como dinero en efectivo. Lo que ha generado controversia es la negativa de la joyería a entregar las grabaciones de sus cámaras de seguridad a la Fiscalía, un hecho que el fiscal a cargo de la investigación, Pablo Bravo, calificó de “impresentable”.
El fiscal Bravo explicó a Radio Bío Bío que el incidente ocurrió alrededor de las 17:00 horas. Los delincuentes llegaron en dos vehículos, uno de ellos una camioneta que resultó ser robada. Este vehículo fue utilizado para colisionar marcha atrás contra la mampara de la joyería, facilitando el acceso al local situado en la intersección de calles Yungay y 12 de Febrero. Una vez dentro, los individuos intimidaron al personal para llevar a cabo el robo.
Tras el atraco, los antisociales emprendieron la huida, lanzando miguelitos y usando combustible para dificultar la persecución. El mayor Guido Clese detalló que los cuatro a seis sujetos vestían overoles azules y que se desconoce aún el detalle y avalúo de las especies sustraídas. Además de la camioneta, se identificaron otros dos vehículos que colaboraron en la fuga, los cuales también tenían encargo por robo.
A pesar de la gravedad de los hechos, el fiscal Bravo confirmó que “hasta el momento no hay antecedentes de armas de fuego, tampoco de agresiones”. La principal traba en la investigación es la falta de cooperación por parte de la joyería. “Nosotros le insistimos que esto es en beneficio de ellos, no pueden poner problemas para eso, nos parece impresentable”, sentenció Bravo.
Las diligencias de Carabineros continúan, incluyendo la toma de declaraciones a dos personas que se encontraban como clientes en el momento del asalto. Un hombre y una mujer, retenidos por los trabajadores durante el robo, son considerados personas de interés para la policía en el esclarecimiento de los hechos.