El Gobierno de Chile, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, condenó el ataque ocurrido en una iglesia en la provincia de Karak, en el sur de Jordania, que dejó un saldo de nueve fallecidos y más de 30 heridos.
El Ministerio expresó su solidaridad y sentidas condolencias a las familias de las víctimas, así como al gobierno y pueblo jordano. Además, manifestó su confianza en que la investigación que llevan a cabo las autoridades permitirá la captura de los responsables de este atentado contra un lugar sagrado.
Según la Dirección de Seguridad Pública de Jordania, los atacantes, quienes siguen prófugos, ingresaron al recinto de la iglesia ortodoxa griega y abrieron fuego contra una procesión fúnebre. En un inicio, las autoridades reportaron siete muertos y 34 heridos, pero la cifra de fallecidos ascendió a nueve.
El ministro del Interior jordano, Mazen Al Faraya, calificó el ataque como inusual contra la comunidad cristiana del reino, de mayoría musulmana sunita. Al Faraya afirmó que fue perpetrado por un “grupo de extremistas” y aseguró que los servicios de seguridad están movilizados para dar con los autores.
El rey jordano Abdalá II visitó a los heridos hospitalizados y, a través de la red social X, prometió que
“el atentado terrorista contra Karak recibirá la respuesta más dura”
. La gobernación de Karak alberga una importante comunidad cristiana. Como consecuencia de los hechos, el primer ministro jordano, Jafar Hassan, decretó tres días de luto nacional, con banderas a media asta en instituciones gubernamentales y públicas, a partir del viernes.