El actor estadounidense John Goodman, de 74 años, reveló su largo proceso para combatir el alcoholismo y el sobrepeso en una entrevista reciente con la revista The New Yorker. Según contó, su decisión de dejar el alcohol surgió de un sentimiento de estar «enfermo y cansado de estar enfermo y cansado», un paso que marcó el inicio de su madurez personal después de los 55 años.
Goodman describió el consumo de alcohol como una forma de perpetuar su inmadurez, atado a la gratificación instantánea y a un ciclo vicioso de resacas y temblores. Después de superar esa adicción, el actor enfrentó una batalla con el sobrepeso, que llegó a ser de casi 180 kilos (unas 400 libras).
A pesar de haber abandonado el alcohol, la comida compulsiva se convirtió en su siguiente desafío, una lucha que describió como «casi como si fuera una adicción». En sus palabras, vivió altibajos: perdía hasta 27 kilos en un verano, solo para recuperarlos y sumar entre 30 y 35 kilos adicionales. Desde que comenzó su transformación en 2007, ha logrado bajar unos 90 kilos.
Para abordar el sobrepeso, Goodman se sometió a una cirugía estomacal, la cual le generó otras complicaciones de salud. «Desarrollé anemia y perdí una capa de grasa subcutánea; ahora paso frío todo el tiempo», explicó. El actor, con más de 90 películas en su haber, afirmó que de no haber parado, habría terminado hospitalizado. Hoy valora «una vida en la que no hace falta recurrir a nada para disfrutarla».
En 2016, Goodman contrató a un entrenador personal, eliminó el azúcar de su dieta y adoptó una rutina de ejercicio seis días a la semana, la cual mantiene diez años después, enfocada en fortalecer el cuerpo central, el equilibrio y la fuerza. Esta preparación física no impidió un accidente en el set de su última película, Digger, dirigida por Alejandro González Iñárritu, donde interpreta a un presidente estadounidense. Resbaló y se fracturó la cadera al regresar de vacaciones.
La película Digger recibió críticas muy polarizadas y proyecta pérdidas de unos 250 millones de dólares. Goodman compartió su experiencia de trabajar con Tom Cruise, a quien describió como un «atleta profesional» por su condición física y agilidad mental, contrastando con su propia fatiga.
El notorio cambio físico del actor volvió a ser tema en el estreno de Digger en Los Ángeles el 28 de septiembre, y previamente en agosto, tras una selfie con David DeLuise que lo mostró «irreconocible» a muchos. Goodman se encuentra actualmente en la posproducción de Skeletons, una película de terror programada para estrenarse en junio de 2027.