Vivir con depresión ha significado para el periodista Cristián Arcos un proceso de autoconocimiento y un trabajo diario. El comunicador, que hizo público su diagnóstico en 2019, explica que ha aprendido a reconocer los momentos difíciles y que continúa con sus terapias.
“En mi caso, he tratado que no me defina”, señala Arcos en conversación con este medio, donde aborda su experiencia, recogida en el libro Enemigo interno, y cuestiona las desigualdades que dificultan el acceso a tratamiento en Chile.
Insiste en que su testimonio no es una fórmula ni una receta: la depresión se vive de manera distinta en cada persona. Cerca de cumplir 30 años de carrera, Arcos también repasa sus orígenes en Curicó, su paso por Chilevisión y el papel que ha tenido la radio en su vida laboral.
Desde que habló públicamente de su diagnóstico de depresión en 2019, Cristián Arcos ha comprendido que la vida con depresión implica acostumbrarse a sus diversas fases: “a veces hay episodios de oscuridad, otras veces sabes transitar por ellos y también existen instantes de cierta planicie que son realmente importantes”.
“Al final, uno aprende a vivir con depresión. En mi caso, he tratado que no me defina. Como tiene momentos supercomplicados, uno aprende a reconocerlos.”
Esta adaptación ha impulsado un proceso de conocimiento personal que, según Arcos, es intransferible, ya que la enfermedad afecta a cada persona de forma única. “He aprendido que la depresión no es igual en ninguna otra persona. Lo que a mí me pasa no le pasa igual a otra persona; aunque pueda tener el mismo diagnóstico, es absolutamente distinto”, afirma.
El periodista explica que este saber propio le ha permitido sobrellevar la situación sin que se convierta en una carga. “He aprendido a no verlo como una carga”, afirma. Respecto al título de su libro, Enemigo interno, Arcos considera que es preciso con lo que quería contar.
En su experiencia, la depresión se relacionó con el autoboicot y el desconocimiento de sí mismo, procesos que, según él, a menudo se aprenden “a punta de porrazos”. Por ello, subraya la importancia de comenzar a conocerse desde temprana edad para evitar que este conocimiento surja de una crisis.
Arcos comparte sus recuerdos de la población Guaiquillo en Curicó, describiendo su infancia como “bacán” y su vida como “muy afortunada”. La población, que entonces presentaba más carencias, es ahora, según el periodista, un lugar mucho mejor.
Recordando sus orígenes en provincia, destacó que la gente de esos lugares tiene “ritmos diferentes” y valora otras cosas, siendo “un poco más simples y también bastante esforzados”. Mantiene amistad con sus compañeros de colegio hasta hoy.
Desde la publicación de su libro en 2021, Arcos ha continuado con sus tratamientos y terapias. El libro fue escrito durante su proceso de recuperación, no en un momento de crisis. “Lo peor ya había pasado antes”, asegura.
El periodista sigue abordando el tema de la salud mental, considerándolo una cruzada personal. Lo hace en espacios como Minuto 90, donde vincula la salud mental con el deporte, y ha podido colaborar con algunas instituciones.