El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves que descartó su plan de transmitir en vivo la ejecución de Nidal Malik Hasan, exmilitar condenado a muerte por el tiroteo en Fort Hood en 2009.
Trump había defendido la retransmisión argumentando que “podría haber sido un fuerte elemento disuasorio para que el mundo presenciara cómo Estados Unidos trata a terroristas y escoria como Hasan”. Sin embargo, reconoció que “muchas personas buenas y bienintencionadas preferirían no verlo morir, ni por transmisión en directo ni por ningún otro medio visual”.
La ejecución de Hasan, autorizada por el mandatario, está programada para el 3 de diciembre en la base militar de Fort Hood, Texas. Será fusilado por un pelotón de soldados, marcando la primera ejecución de un militar estadounidense por fusilamiento desde 1945.
La controversia sobre la transmisión en vivo surgió el 7 de octubre, cuando el secretario de Defensa, Pete Hegseth, declaró en una entrevista que se aseguraría de que “la gente pueda verlo”, ya que el público “necesita entender que este tipo de cosas tienen graves consecuencias”.
Posteriormente, Trump había afirmado que Hasan se “merece” la retransmisión de su fusilamiento porque “mató a mucha gente”. No obstante, el vicepresidente JD Vance se había distanciado del tema, indicando que no tenía intención de presenciar la ejecución.
La Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos sostuvo que las “ejecuciones públicas constituyen una forma de trato o pena cruel, inhumana o degradante” y que su emisión en directo puede constituir una forma de tortura.
Hasan, quien ostentaba el rango de mayor del Ejército, fue sentenciado a muerte en 2013. Es el autor del tiroteo del 5 de noviembre de 2009 en Fort Hood, el cual dejó 13 personas muertas y 32 heridas. Este incidente se considera el más letal registrado en una base militar estadounidense fuera de combate.
La decisión final del presidente contrasta con sus declaraciones previas, cerrando el debate sobre la visibilidad de un evento que generó fuertes críticas a nivel internacional.