El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunció un plan para liberar a la mitad de los reclusos que colaboraron con las pandillas en el país. Esta medida contempla una liberación anticipada y condicional, sujeta a supervisión y evaluación exhaustiva de cada persona.
Bukele explicó en una conferencia de prensa que los beneficiarios quedarán bajo libertad condicional y monitoreo. «Es una liberación anticipada, o sea, es culpable pero liberarlo condicionalmente. Liberarlo con monitoreo», afirmó el mandatario.
Entre los criterios para considerar la liberación se encuentran los años que el interno estuvo vinculado a las pandillas y los tipos de ilícitos en los que estuvo involucrado. La evaluación busca diferenciar entre quienes ejercieron violencia y quienes simplemente intentaron sobrevivir bajo el yugo de estos grupos.
«Tomando en cuenta que venimos de un país donde la violencia era parte del día a día y las pandillas eran el verdadero gobierno, la verdadera dictadura. Estas personas vivían bajo ese yugo, pero no es lo mismo formar parte de quienes lo aplicaban que simplemente sobrevivir a esa realidad», expuso Bukele.
El presidente añadió que la intención es ofrecer esta excepción a una «gran cantidad de reos que sí son culpables, que sí merecen estar en la cárcel, pero en las condiciones especiales en las que vivía nuestro país tal vez se pueda hacer una excepción con una gran cantidad de ellos».
El anuncio coincide con las declaraciones de Bukele de que El Salvador está en camino de convertirse en el «país más seguro del mundo«, gracias a la significativa reducción de los índices de criminalidad. Este logro se atribuye a la implementación del régimen de excepción desde marzo de 2022, diseñado para combatir a las pandillas.
A través de la red social X, Bukele publicó: «Aunque las tasas de criminalidad ya están en niveles extremadamente bajos, aún las estamos reduciendo más. En camino de convertirnos en el país más seguro del mundo». Este mensaje respondió a un usuario que compartió una tasa de homicidios de 0,97 por cada 100.000 habitantes hasta octubre, con 48 muertes, cifra que Bukele no desmintió ni ratificó directamente.
Según datos de la Fiscalía General de la República (FGR), El Salvador registró 49 homicidios hasta agosto pasado, comparado con los 82 en todo el año 2025. Sin embargo, las autoridades no incluyen en estas estadísticas las muertes de presuntos delincuentes en enfrentamientos con la policía, los abatidos por ciudadanos, las osamentas halladas en fosas clandestinas ni las muertes bajo custodia estatal.
La canciller Alexandra Hill destacó ante la ONU que el país ha mantenido la reducción de la violencia, pasando de 103 homicidios por cada 100.000 habitantes en 2015 a 1,3 en 2025. Cuando Bukele asumió la presidencia a mediados de 2019, la tasa de asesinatos ya había bajado a unos 50 por cada 100.000 habitantes.
«Por eso, ahora mi país es un caso de referencia para otros que sufren del mismo problema», afirmó Hill en la Asamblea General de las Naciones Unidas.
El régimen de excepción, aprobado por la Asamblea Legislativa a petición de Bukele, ha resultado en más de 93.000 detenciones y más de 6.000 denuncias de violaciones a los derechos humanos, entre unas 570 muertes de detenidos. Según el Gobierno, esta medida ha impulsado la reducción de los homicidios y de la violencia de las pandillas.