A partir de julio de 2026, todos los vehículos eléctricos e híbridos enchufables nuevos que circulen en Chile deberán portar una nueva placa patente de color verde, una medida que busca estandarizar la identificación de estos modelos en el parque automotor nacional.
Esta implementación surge a raíz de un decreto que modificó el sistema de Placas Patentes Únicas, estableciendo su obligatoriedad exclusiva para este tipo de automóviles. Los vehículos ya existentes con estas tecnologías podrán optar voluntariamente por el cambio en el Registro Civil.
El diseño de estas nuevas patentes mantendrá las letras y números en color negro, en línea con la estética tradicional de las placas chilenas. Sin embargo, el fondo será verde, ofreciendo un distintivo claro para los vehículos de cero emisiones.
La principal razón detrás de esta iniciativa es facilitar la identificación y rescate de estos vehículos en situaciones de emergencia. Esta necesidad fue planteada por recomendaciones de Bomberos de Chile y de la industria automotriz.
En octubre de 2025, el presidente nacional de Bomberos, Juan Carlos Field, explicó que la nueva placa “permitirá facilitar la identificación de estos vehículos, y así poder contener las emergencias en estos modelos que son bastante amigables al medio ambiente, pero también ciertos riesgos, como las altas temperaturas en caso de incendio en las baterías y altos voltajes, en caso de que no se identifique”.
Esta medida busca mejorar la seguridad tanto para los ocupantes de los vehículos como para los equipos de rescate, que requieren protocolos específicos para manejar las particularidades de los sistemas eléctricos e híbridos.