Brayan Farías Díaz, un ciudadano venezolano en situación irregular en Chile, quien el pasado domingo asesinó al cabo segundo Cristopher Aguilera en Lo Espejo, tenía antecedentes penales previos. El carabinero, de 30 años y padre de un niño de 10 meses, perdió la vida durante un patrullaje en el sector de Las Dunas.
El cabo Aguilera y su compañero se toparon con Farías, quien de inmediato extrajo un arma con cargador extendido y disparó a sangre fría. Aguilera recibió un disparo en la cabeza. Su colega logró resguardarse y repeler el ataque, resultando en la muerte del agresor. El cabo Aguilera fue trasladado a la Clínica Las Condes, donde falleció a pesar de los esfuerzos médicos.
Farías Díaz, de 29 años, ya había sido detenido anteriormente por Carabineros. El 12 de abril pasado fue aprehendido en una fiesta clandestina en el sector Las Vertientes de Pirque. En esa ocasión, portaba una navaja suiza multipropósito marca Bresee de 16 centímetros, pero fue puesto en libertad rápidamente.
Durante aquel operativo, se detuvo a un total de cinco personas, todas de nacionalidad venezolana. Además de Farías, se aprehendió al organizador del evento, un sujeto de 21 años que intentó sobornar a los policías con $100 mil. También se detuvo a otro venezolano que intentó impedir la detención del organizador y a dos individuos más por posesión de un cargador de pistola Glock con 17 municiones.
La fiscalización en Pirque no solo derivó en detenciones y el hallazgo del cargador, sino también en el descubrimiento de diversas drogas, incluyendo marihuana, cocaína, tusi, ketamina y un derivado del fentanilo. El mayor Juan Loyola, comisario de la 65ª Comisaría de Pirque, detalló en ese momento las circunstancias del procedimiento:
“Se llevó a cabo un procedimiento de fiscalización de una parcela en la cual se desarrollaba una fiesta clandestina en el sector de Las Vertientes. Gracias a esta intervención de Carabineros, se logró la detención de cinco personas, masculinas extranjeras, por el delito de ley de drogas, infracción a la ley de control de armas, cohecho, por portar arma blanca y uno por oponerse al actuar policial.”
El mayor Loyola añadió que se fiscalizó a la totalidad de los asistentes, aproximadamente 70 personas, de las cuales 29 no tenían documentos de identidad y fueron remitidas a la sección de extranjería de la PDI. Asimismo, se retiraron 25 vehículos que carecían de documentación o estaban abandonados en la vía pública, evidenciando el amplio alcance de las actividades ilícitas ligadas a Farías Díaz antes del fatal desenlace en Lo Espejo.