La jornada electoral en Mecklemburgo-Antepomerania mantiene en vilo al Partido Socialdemócrata (SPD) y a la ultraderecha, en una contienda reñida que ha dominado la campaña. Este domingo, los votantes de Schwerin, la capital del estado federado nororiental, acuden a las urnas con un claro sentimiento de descontento.
Kati, una votante en un barrio de estética comunista a las afueras de Schwerin, expresó su opinión sobre la situación. “Es una carrera ajustada y está bien que así sea”, señaló, y añadió: “El SPD y la CDU (Unión Cristianodemócrata) nos han llevado a la mierda, hablando en plata”. Dejó entrever que su voto fue para Alternativa para Alemania (AfD), la formación ultraderechista. Su marido asentía mientras ella insistía: “Los políticos piensan en soluciones que luego tiene que pagar la gente de a pie, ya está bien”.
Este sentir es compartido por Jürgen, un hombre de 85 años, quien aunque no votaría por AfD, manifestó: “Vivimos la peor situación que he vivido nunca”. Sin embargo, criticó que “AfD no va a cambiar porque se aprovecha del enfado de la gente”. Jürgen también apuntó que “el SPD ha perdido el voto de los trabajadores porque la robotización y la inteligencia artificial están eliminando a los trabajadores”, y que la CDU se ha quedado anticuada.
Un sondeo reciente, publicado el jueves por la cadena pública ZDF y el instituto Forschungsgruppe Wahlen, situó al SPD al frente con un 37 %, apenas un punto por encima de AfD, que había liderado las encuestas desde el verano de 2023. La CDU obtuvo un 6 %, lo que representaría su peor resultado histórico y la acercaría peligrosamente a la barrera del 5 % necesaria para obtener representación parlamentaria.
Tanto la primera ministra regional, Manuela Schwesig (SPD), como su principal rival, Erik-Leif Holm (AfD), expresaron su deseo de gobernar. Schwesig, quien dirige el ejecutivo desde 2017, sostuvo: “Hoy los ciudadanos han tomado una decisión sobre Mecklemburgo-Antepomerania. Son ellos quienes deciden, y eso es bueno y correcto, y nosotros aceptaremos esa decisión e intentaremos formar a partir de ella un gobierno estable”.
“Nuestro objetivo es convertirnos en la primera fuerza”, afirmó Holm tras depositar su voto en el centro de la capital de Mecklemburgo-Antepomerania, donde disputa a Schwesig el escaño de la circunscripción Schwerin I. “Existen opciones posibles que nos permiten formar Gobierno”, enfatizó, a pesar del cordón sanitario que le aplican los demás partidos, con la excepción de la izquierdista populista Alianza Sahra Wagenknecht (BSW), que las encuestas sitúan por debajo del 5 %.
Hans-Peter, otro jubilado que votó en las afueras de Schwerin, reconoció la necesidad de cambios, pero se mostró “satisfecho” con el Ejecutivo actual. Lamentó que el auge de AfD se deba, en su opinión, a la cobertura mediática que recibe la formación. El texto original no incluye la cita “hay gente que vota a AfD para mandar un aviso a la CDU” ni la mención a André.