Un llamado a la solidaridad frente al desempleo, las consecuencias de los sistemas frontales y las desigualdades sociales marcó el inicio del Te Deum Ecuménico de Fiestas Patrias. La ceremonia, que se llevó a cabo este viernes en la Catedral Metropolitana de Santiago, contó con la presencia del presidente José Antonio Kast y las principales autoridades del país.
La oración inicial fue interpretada por el cantor a lo divino Juan Carlos Bustamante. En sus versos, Bustamante enfatizó las dificultades económicas que enfrentan las personas sin trabajo, expresando:
“¡Cuánto le cuesta vivir al que está desocupado! Cristo nos hace el llamado no a servirte, sí a servir”.
Posteriormente, Bustamante centró su mensaje en los efectos devastadores de los sistemas frontales que azotaron diversas regiones durante el invierno, y en la situación de las comunidades que aún esperan ayuda.
“Tras de un invierno sufrir lluvia, viento, tempestades, aún hay pueblos y ciudades que están esperando ayuda, porque el invierno desnuda aún más las desigualdades”, señaló.
Estas palabras se pronunciaron ante el mandatario y las máximas autoridades, en un contexto donde la ceremonia estuvo marcada por diversos llamados sobre la situación social de Chile. El mensaje de Bustamante destacó uno de los principales desafíos que la administración de Kast debió enfrentar en sus primeros meses: la respuesta a los sistemas frontales.
Este Te Deum Ecuménico fue el primero para José Antonio Kast como Presidente de la República. El encuentro reunió a representantes de distintas confesiones religiosas y a las autoridades más importantes del país en la Catedral Metropolitana.
La ceremonia comenzó con un minuto de silencio en memoria de las 16 víctimas del incendio en un hogar de adultos mayores en Pitrufquén. Durante su homilía, el arzobispo de Santiago, cardenal Fernando Chomali, también abordó temas críticos como el desempleo, la corrupción, la inseguridad y la crisis demográfica.
En el ámbito laboral, Chomali describió el desempleo como una urgencia que requiere atención inmediata, y calificó la corrupción como uno de los principales problemas que aquejan a la nación. Finalmente, el cardenal instó a la clase política a dejar de lado la confrontación y buscar acuerdos, en una ceremonia que tradicionalmente se realiza cada 18 de septiembre para agradecer por Chile.