La expresidenta Michelle Bachelet enfrenta este viernes un momento decisivo en su carrera por la Secretaría General de Naciones Unidas. Se someterá al tercer sondeo preliminar del Consejo de Seguridad de la ONU, una evaluación clave para definir la continuidad de su campaña, la cual cuenta con el respaldo de Brasil y México.
Este examen ocurre tras un segundo sondeo adverso para Bachelet, donde obtuvo solo dos votos de respaldo, seis en contra y siete abstenciones. Dicho resultado la ubicó en el séptimo lugar entre ocho candidaturas y generó interrogantes sobre su apoyo.
A pesar de este escenario complejo, la exmandataria decidió mantenerse en la carrera. Su equipo optó por esperar los resultados de esta nueva medición antes de determinar los próximos pasos de la campaña. Bachelet ha reconocido públicamente las dificultades, incluso expresando recientemente que “sabe que no va a ser secretaria general de la ONU”, lo que profundizó las dudas, aunque no ha formalizado un retiro.
En Chile, su candidatura enfrenta un obstáculo adicional: el gobierno del presidente José Antonio Kast mantiene su decisión de no respaldarla. El canciller Francisco Pérez ha declarado que, para La Moneda, el tema está cerrado.
Para el analista internacional Jorge Heine, la falta de apoyo gubernamental fue un factor crucial en el debilitamiento de las aspiraciones de Bachelet. “Yo creo que no es remotable; todas las indicaciones señalan que no tiene grandes perspectivas para ganar esta elección. Obviamente, el hecho de que el presidente Kast le quitara su respaldo debilitó la posición de la candidatura de Michelle Bachelet”, señaló.
Lucía Dammert, exasesora del gobierno de Gabriel Boric, comparte una perspectiva similar, admitiendo que la campaña está “cuesta arriba” y con escasas posibilidades de remontada. Sin embargo, Dammert enfatiza la importancia de llegar hasta el final del proceso. “Mi impresión es que, como ella misma ha dicho, estamos en un proceso más cuesta arriba. Pero yo creo que cuando se tomó la decisión de participar en la elección, se sabía que esto iba a ser muy difícil y, por ende, intuyo que la decisión debe ser seguir hasta el final”, afirmó.
El sondeo de este viernes será una votación informal entre los 15 integrantes del Consejo de Seguridad, donde se expresan respaldo, rechazo o abstención. Su resultado permitirá evaluar la evolución del apoyo a las distintas candidaturas.
Esta fecha coincide estratégicamente con el inicio de la Asamblea General de la ONU en Nueva York el próximo lunes, donde se congregarán numerosos jefes de Estado y de Gobierno. Esta instancia ofrecerá nuevas oportunidades para que los candidatos realicen gestiones. Todas las miradas están puestas en el tercer sondeo para que el equipo de Bachelet, junto a Brasil y México, determine si existen condiciones para mantener la campaña o si es momento de retirarla.