El presidente José Antonio Kast abordó la situación de los más de 100 indultos pendientes de resolución, la mayoría de ellos correspondientes a personas condenadas por crímenes cometidos durante la dictadura de Augusto Pinochet. El mandatario reiteró que cada solicitud será analizada de manera individual por su administración.
En declaraciones a “La Mañana de Agricultura”, Kast explicó que la facultad presidencial para conceder indultos debe aplicarse considerando los antecedentes particulares de cada caso. “Cuando hay una solicitud de indulto de una persona, lo que corresponde es analizar los antecedentes”, afirmó, subrayando que esta atribución no busca modificar las sentencias judiciales, sino utilizar una potestad presidencial vigente.
Respecto a los casos de presos con enfermedades terminales, el presidente indicó que este es un punto central en el debate sobre los indultos. Subrayó que, según diversos juristas de distintas corrientes, “no corresponde a que una persona muera en la cárcel” debido a su condición de salud. Esta postura se mantiene en la discusión sobre los posibles indultos.
Kast hizo referencia específica al caso de Miguel Krassnoff, quien acumula condenas que superan los mil años, y reafirmó que las peticiones se evaluarán conforme a las circunstancias de cada interno. “Esto se resuelve caso a caso, viendo las situaciones de las personas”, insistió el jefe de Estado, enfatizando la individualidad del análisis.
El mandatario aclaró que su gobierno no establecerá una norma general para resolver estas solicitudes. Sus declaraciones surgen luego de que sectores políticos, incluyendo Republicanos y el Partido Nacional Libertario, propusieran la opción de un indulto de carácter general. Al respecto, Kast reconoció el “legítimo derecho” de los partidos a presentar tal iniciativa en el Congreso, pero mantuvo la postura del Ejecutivo de abordar cada caso individualmente.
Todo sigue en la misma línea, más allá del legítimo derecho de cualquier partido político parlamentario de solicitar una ley de indulto general.
El gobierno continuará con su criterio de análisis particular para cada solicitud, manteniendo distancia de la idea de un indulto general para los condenados. La discusión sobre el futuro de estas facultades presidenciales sigue abierta en el panorama político.