La Fiscalía Oriente decidió no continuar con la investigación contra el empresario Isidoro Quiroga y otros implicados en la venta de la salmonera Australis al grupo chino Joyvio. Tras más de tres años de diligencias, el Ministerio Público concluyó que no reunió pruebas suficientes para acusarlo por estafa y administración desleal.
Esta determinación representa un duro revés para la compañía china Joyvio, que acusaba a los antiguos dueños y ejecutivos de Australis de ocultar información sobre la sobreproducción de salmones y vender la empresa a un precio inflado. Sin embargo, la disputa legal aún no está completamente cerrada.
El tribunal ha fijado una audiencia para el 20 de octubre de 2026 en el Centro de Justicia de Santiago. En esta instancia, Joyvio buscará la reapertura de la investigación para concretar diligencias que, según sus abogados, quedaron pendientes.
La decisión de la Fiscalía fue comunicada mediante un escrito presentado ante el Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago. En el documento, firmado por el fiscal adjunto Juan Pablo Araya, se señala que los antecedentes recopilados no eran suficientes para sustentar una acusación formal contra los imputados.
Esta resolución llegó después de que, a fines de agosto, el tribunal decretara el cierre de la investigación penal por vencimiento de plazos. La Fiscalía tenía diez días para decidir entre presentar una acusación, pedir el sobreseimiento o no perseverar, optando por esta última.
La investigación se extendió por más de tres años e incluyó, según la defensa, más de 80 declaraciones, 70 requerimientos de información y 26 instrucciones a la Policía de Investigaciones, además de diversos informes técnicos y jurídicos.
Este panorama marca un cambio significativo respecto a enero de 2025, cuando la Fiscalía había formalizado a Quiroga y a los ex ejecutivos de Australis Santiago Garretón y Martín Guiloff por estafa y administración desleal. En esa ocasión, el Ministerio Público expuso un esquema de sobreproducción y cifró el perjuicio sufrido por Joyvio en US$620 millones, decretando incluso arraigo nacional y firma periódica para algunos imputados.
Con el tiempo, la Fiscalía concluyó que los antecedentes no eran suficientes para sostener esa imputación en un juicio. Los abogados querellantes ya habían manifestado su desacuerdo con el rumbo de la investigación y solicitaron su reapertura tras el cierre, discusión que se dará en la próxima audiencia.
El conflicto se originó con la venta de Australis Seafoods en 2019, cuando Joyvio compró la salmonera a Quiroga y otros accionistas por cerca de US$921 millones. Años después, los compradores chinos denunciaron que se les había ocultado una sobreproducción de salmones por encima de los límites ambientales autorizados.
Según Joyvio, esta sobreproducción habría inflado la capacidad productiva de la empresa y elevado su valor de venta, dejando a los nuevos propietarios expuestos a sanciones y grandes pérdidas. La defensa de Quiroga ha negado estas acusaciones desde el principio, argumentando que Joyvio contaba con información suficiente durante la revisión previa a la compra.