Después de 13 años de intensas disputas judiciales, políticas y ambientales, el proyecto minero-portuario “Dominga” ha iniciado sus primeras obras en la comuna de La Higuera, en la región de Coquimbo. La iniciativa es impulsada por la empresa Andes Iron.
Los trabajos iniciales incluyen la apertura de tierra, creación de accesos y despeje de la zona donde se ubicarán los rajos mineros. También se comenzó la construcción del terminal de embarque, la planta desalinizadora y un campamento en Totoralillo Norte.
El proyecto, que representa una inversión superior a los tres mil millones de dólares, busca activamente un socio estratégico que aporte capital. Francisco Villalón, vocero gerente de Asuntos Corporativos y Desarrollo Sostenible de Andes Iron, afirmó que la búsqueda de un socio para la financiación y el acceso a mercados internacionales estaba prevista desde el inicio. “Queremos que sea un buen socio, que comparta nuestra forma de hacer minería”, declaró.
Sin embargo, el avance del proyecto enfrenta una fuerte oposición. Organizaciones ambientalistas y pescadores cuestionan la legalidad de las obras, argumentando la vulnerabilidad de la zona. La iniciativa se sitúa cerca de la Reserva Nacional Pingüino de Humboldt, un área de alta diversidad marina y hogar de colonias reproductivas clave del pingüino de Humboldt, una especie en peligro de extinción.
La subdirectora ejecutiva de Oceana, Tania Rheinen, señaló que los que han trabajado en el archipiélago del Humboldt reconocen que el proyecto Dominga no es una realidad: “Por el momento, intentar instalar que el proyecto Dominga prácticamente podría construirse está muy lejos de ser una realidad”.
La abogada de comunicaciones de pescadores y coordinadora general de ONG FIMA, Antonia Berríos, subrayó que la legalidad del proyecto está bajo cuestionamiento en la Corte Suprema. “El sometimiento a este procedimiento judicial no es por capricho o razones extrañas, es simplemente porque hay serios vicios de legalidad en la aprobación y posterior procedimiento judicial que hoy día mantendrían al proyecto en un estado precario y frágil”, explicó Berríos.
Por otro lado, un sector de la comunidad local ve con buenos ojos el proyecto, anticipando la generación de ingresos. Sergio Álvarez, vicepresidente de la asociación comunal, mencionó un acuerdo para priorizar la mano de obra local. La empresa también se comprometió a entregar parte del agua desalinizada a la comuna de La Higuera, afectada por una prolongada sequía.
Dominga contempla la extracción y procesamiento de hierro y cobre, además de la construcción de ductos, una planta desaladora y un terminal portuario para la exportación de los minerales, con una duración proyectada de más de 20 años.