Cirugía robótica en Chile: advierten brechas de capacitación y control

Noticias más leídas

La cirugía robótica se ha consolidado como una herramienta fundamental en los pabellones, permitiendo procedimientos de alta complejidad con mayor precisión y mínima invasión. Entre 2010 y 2021, Chile registró al menos 6.432 intervenciones con esta tecnología, mayormente en clínicas privadas y centros universitarios, aunque su uso se expande progresivamente.

En entrevista con Néstor Aburto en El Tema del Día de BioBioTV, el cirujano general, digestivo y bariátrico James Hamilton explicó que estos sistemas no sustituyen al médico, sino que potencian sus habilidades. «Por el momento no reemplaza al cirujano. En mi experiencia, después de más de 1.200 procedimientos robóticos, lo que sí hace es extender nuestras capacidades», afirmó Hamilton, quien destacó la visión tridimensional y la libertad de movimiento de los instrumentos, superando la laparoscopía convencional.

Los beneficios para los pacientes son claros: menor sangrado, estancias hospitalarias reducidas y una recuperación laboral más rápida. «Los pacientes tienen menos sangrado, menos tiempo de hospitalización y una recuperación laboral mucho mejor», aseguró el especialista.

Sin embargo, la complejidad de operar un robot quirúrgico exige una preparación rigurosa. Hamilton la comparó con pilotear una aeronave, debido a la necesidad de coordinar manos y pies simultáneamente. El entrenamiento requiere diversas etapas, un conocimiento profundo de la anatomía, especialización en el campo y experiencia previa en cirugía laparoscópica, además de una supervisión prolongada antes de la autonomía del profesional.

El cirujano alertó sobre el riesgo de que la presión tecnológica impulse a médicos jóvenes a operar antes de estar debidamente capacitados. «El gran problema que tenemos hoy es que, a veces, la tecnología empuja a los cirujanos a adoptarla antes de que estén preparados», señaló. Esta fase inicial también puede incrementar los tiempos quirúrgicos, afectando el rendimiento de los centros de salud.

El robot no garantiza una cirugía segura

Hamilton cuestionó la fuerte estrategia comercial detrás de la expansión de estas plataformas, disponibles en Chile con sistemas estadounidenses, chinos y británicos. Lamentó que la instalación de estos equipos no siempre se acompañe de programas de capacitación formales y estructurados. «Muchas veces se busca que rápidamente se comience a hacer cirugía robótica porque es un muy buen marketing. Por lo tanto, hay que tener mucho cuidado», enfatizó.

El especialista aconsejó a los pacientes no solo preguntar si una clínica cuenta con un robot, sino también indagar sobre la experiencia y trayectoria del cirujano. «Más que ver que la clínica tal o la clínica cual tiene robot, hay que fijarse en el conocimiento y la trayectoria de los cirujanos que van a realizar el procedimiento», concluyó. Un médico podría empezar a realizar cirugías robóticas con poca o nula experiencia, solo porque el equipo llegó al establecimiento, lo que representa un riesgo para la seguridad del paciente.

Mas Noticias

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Últimas Noticias