En un momento crucial para su aspiración a la secretaría general de las Naciones Unidas, Michelle Bachelet se reunió con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva. Este encuentro en Brasilia, que se esperaba con expectación, buscaba definir el rumbo de su campaña.
Durante la cita, la exjefa de Estado y el presidente Lula habrían acordado que Bachelet mantendrá su candidatura. Esta decisión se tomó pese a los desfavorables sondeos preliminares del Consejo de Seguridad, los cuales la habían ubicado en una posición complicada.
El segundo sondeo secreto del Consejo de Seguridad fue particularmente adverso, dejando a Bachelet séptima entre ocho candidatos, con solo dos votos de «aliento». Este resultado comprometió sus intenciones de alcanzar la ONU, a pesar del respaldo inicial de México y Brasil.
De acuerdo con la prensa brasileña que sigue de cerca la carrera por la secretaría general de la ONU, el pacto con Lula implicaría continuar la campaña hasta el tercer sondeo preliminar, momento en el cual se reevaluaría el futuro de la postulación. Desde el entorno de Bachelet, la única declaración fue que la reunión «fue buena».
El senador democratacristiano Iván Flores minimizó la dificultad del proceso, indicando que no ve necesidad de retirar la candidatura de inmediato. «Tendrá que ser Brasil, México, que son los países que la apoyan, que en conjunto con Michelle Bachelet tomen la decisión. Pero yo no veo la necesidad que haya de bajarla ahora. Veremos si esto se repite en otros sondeos y ahí creo que se deberían tomar decisiones, pero no ahora», afirmó.
En una línea similar, aunque señalando una responsabilidad específica, la senadora y presidenta del Partido Socialista, Paulina Vodanovic, subrayó que la decisión final recae en Michelle Bachelet junto a México y Brasil. Vodanovic apuntó directamente al gobierno chileno actual: «La falta de apoyo del gobierno del presidente Kast, evidentemente, es, creo yo, el principal problema que enfrenta la candidatura desde un principio de la presidenta Bachelet. Serán México y Brasil los que evalúen conjuntamente con ella la continuidad de la candidatura, pero aquí lo importante no es la candidatura, es lo que ella representa», sentenció.
Un informe reciente de The Washington Post reveló que la administración de Donald Trump estaría moviendo fichas para que la ONU elija a un secretario general alineado con sus intereses. Según sus fuentes, el gobierno de Trump no vería con buenos ojos a la expresidenta chilena debido a su cercanía con China.
La próxima consulta, programada para septiembre, será determinante para evaluar si la candidatura de Bachelet mantiene opciones reales de suceder a António Guterres.