El presidente José Antonio Kast decidió no realizar un acto oficial en La Moneda el próximo 11 de septiembre, fecha en que se conmemoran 53 años del golpe de Estado de 1973. El mandatario confirmó en entrevista con Radio Cooperativa que ese día mantendrá su agenda habitual y se enfocará en actividades en regiones, desmarcándose de una conmemoración institucional desde el Poder Ejecutivo.
Kast argumentó su decisión explicando que, como Presidente de la República, estará “desplegado, como siempre, en regiones”. Aunque valoró que las fechas históricas no se olviden por ser parte de la historia del país, marcó distancia de un evento institucional en el palacio de gobierno. Incluso comparó el 11 de septiembre con otras fechas políticas relevantes, como el 4 de septiembre, ligada al triunfo de Salvador Allende y, más recientemente, a la derrota de la propuesta constitucional impulsada por el gobierno anterior. “Voy a trabajar, igual que el 4 de septiembre”, sentenció.
“Yo valoro que no se olviden las fechas porque son parte de nuestra historia.”
La postura de Kast implica que no habrá una ceremonia oficial organizada por el Ejecutivo en La Moneda para la fecha. No obstante, el Presidente dejó abierta la posibilidad de que la tradicional misa de los viernes en el Palacio de Gobierno pueda tener una intención especial por el 11 de septiembre, si así se solicita. “Si alguien solicita que la misa matinal que se celebra en La Moneda ese día viernes sea intencionada, no hay problema”, explicó.
El mandatario enfatizó que esta ceremonia se realiza habitualmente y que las oraciones se centran en el país actual y su futuro. “Todos los días viernes se realiza una ceremonia litúrgica y no tenemos ningún problema en que se ore ese día, pero nosotros estamos hoy día orando por el Chile de hoy y el Chile del futuro”, afirmó.
Esta definición sobre la conmemoración se da en un contexto de tensiones políticas para el Ejecutivo. Kast también fue consultado sobre la posibilidad de anunciar indultos el 11 de septiembre debido al simbolismo de la fecha, a lo que respondió con un “no” rotundo. Defendió la facultad presidencial de conceder indultos individuales, siempre y cuando no se cuestionen las resoluciones judiciales. “Los tribunales se han pronunciado y uno no discute las resoluciones de los tribunales”, sostuvo, añadiendo que esta atribución permite resolver solicitudes individuales “caso a caso” por razones humanitarias.