Un hombre neerlandés, identificado como Simón y de 43 años, que ya era objeto de investigación en Bélgica y Países Bajos por sus múltiples donaciones de esperma, admitió en una carta reciente ser el padre biológico de 199 niños. El donante, originario de la ciudad de Groningen, comunicó esta cifra a los padres receptores de sus donaciones.
De acuerdo con este medio, 172 de esos niños nacieron en Países Bajos. A esto se suman 11 nacimientos en Bélgica, 15 en Alemania y uno en otro país europeo. Simón también reveló que una mujer sigue embarazada con sus donaciones, aunque aseguró haber detenido el proceso.
“Creía que estaba haciendo lo correcto y ayudando a la gente; el agradecimiento y ver esa felicidad tan intensa eran mi única motivación. Ahora sé que los he decepcionado profundamente”, escribió en su misiva. También reconoció que “debería haber hecho el recuento de las donaciones mucho antes, también por mi propio bien (…) La cifra total resulta ser mayor de lo que yo mismo había pensado, esperado o deseado”.
Los informes indican que Simón utilizó distintos nombres y donó en varios bancos de esperma a lo largo de los años. Además, operaba al margen de las clínicas, contactando a familias directamente a través de internet.
El Ministerio de Sanidad de Países Bajos estaba al tanto de las actividades de Simón como donante habitual desde agosto de 2017. Incluso, dos años después, él formó parte de una comisión gubernamental encargada de evaluar la ley de donaciones.
Varias mujeres que recibieron sus donaciones han denunciado haber recibido mensajes de texto de índole sexual. Se ha reportado que el donante habría ofrecido su esperma a cambio de relaciones sexuales con mujeres que buscaban ser madres, lo que agrava la compleja situación legal y ética en torno a sus prácticas de donación.