Corinthians avanzó a los cuartos de final de la Copa Libertadores tras vencer por 1-0 a Rosario Central. La clasificación del ‘Timão’, que se enfrentará a Estudiantes de La Plata, fue agónica, con un gol de Breno Bidon en el minuto 80, mientras jugaban con un hombre menos. El delantero neerlandés Memphis Depay, quien entró desde el banquillo tras semanas de incertidumbre sobre su continuidad, fue clave al asistir en la jugada.
El encuentro se tornó complicado para los dirigidos por Fernando Diniz luego de la expulsión de Raniele en el minuto 58 por una falta temeraria sobre la rodilla de Copetti. Esta acción dejó a Corinthians con diez jugadores durante los últimos veinte minutos del partido, obligándolos a defender su portería.
Rosario Central, que necesitaba un triunfo tras el empate 0-0 en la ida, no logró capitalizar su superioridad numérica. A pesar de una presión asfixiante en la primera mitad, el equipo de Ángel Di María fue incapaz de generar peligro constante, anulando el estilo de dominio y posesión que Diniz buscaba implementar.
La lista de bajas de Corinthians era extensa, incluyendo nombres como Lingard, Yuri Alberto y Zakaria Labyad. Depay, que había protagonizado un regreso sorprendente tras un complicado proceso de renovación con la directiva, comenzó el partido como suplente, en medio del nerviosismo de los paulistas y un alto número de errores técnicos.
Corinthians tuvo una oportunidad clara en el minuto 14 con un zurdazo de Kaio César, que fue salvado por el portero Ledesma. Sin embargo, después de ese fogonazo, el ‘Timão’ apostó por balones largos hacia Pedro Raul, una estrategia que rara vez funcionó frente a la organizada defensa de los Canallas, que desactivaron su juego.
En el lado argentino, Campaz y Di María no lograron desequilibrar. El juego de Rosario se vio trabado, y sus intentos de acercarse al área rival fueron infructuosos. Los jugadores como Ibarra, Navarro y Rodríguez se concentraron más en mantener su posición que en generar ofensivas.
La segunda mitad elevó la intensidad del partido con entradas duras de ambos lados. El árbitro venezolano Alexis Herrera mostró una permisividad que se corrigió cuando el VAR intervino para la expulsión de Raniele, quien ya estaba amonestado y recibió la roja directa por su falta con los tacos.
Con un jugador menos, Corinthians se replegó, recurriendo a infracciones al límite para frenar al rival. Ante la necesidad de Rosario de ir al frente, Fernando Diniz realizó un cambio clave en el minuto 71: la entrada de Memphis Depay, el as que la directiva había querido dejar ir y luego trajo de vuelta.
A pesar del esfuerzo de Rosario, que tuvo un claro mano a mano de Copetti contra Hugo Souza, el pesimismo crecía en el estadio paulista. Fue entonces cuando Depay lanzó una falta con gran precisión al primer palo, y Bidon, anticipándose a su marcador, desvió el balón para poner en ventaja al cuadro de São Paulo, sellando la victoria por 1-0.