El Gobierno ha ratificado su meta de construir 20 mil plazas carcelarias adicionales, una cifra que contrasta drásticamente con la promesa de 100 mil cupos planteada por el presidente José Antonio Kast durante su campaña, bajo el denominado “Plan Cancerbero”. Esta confirmación fue entregada por el ministro de Seguridad, Martín Arrau, en entrevista con CNN en Tolerancia Cero, marcando un nuevo ajuste a la baja en las proyecciones iniciales.
La cifra actual representa una significativa reducción, considerando que en junio pasado el propio mandatario ya había ajustado la expectativa. En aquel momento, Kast señaló que, si bien aspiraba a las 100 mil plazas, en una primera etapa el plan contemplaba 20 mil nuevas plazas, con la esperanza de alcanzar 40 mil en total. Sin embargo, el ministro Arrau ahora ha establecido que la meta definitiva para esta administración es la construcción de las 20 mil plazas.
Esta postura coincide con declaraciones previas del ministro de Justicia, Fernando Rabat, quien indicó que el desafío es “doblar el plan carcelario en estos cuatro años y poder establecer 20 mil nuevas plazas”, sin recordar la promesa de campaña de las 100 mil.
“El plan que tenemos es construir 20 mil plazas más”, declaró Arrau, admitiendo al mismo tiempo que el plazo para concretar incluso esta meta reducida se está agotando. “Eso ya estamos cortos”, sentenció el secretario de Estado.
El ministro de Seguridad detalló que los proyectos de construcción actuales enfrentan retrasos. La edificación del recinto en El Arenal, Copiapó, se espera que inicie “hacia fines de este año, principios del próximo”, mientras que la licitación para Calama está en curso, aunque “estamos tarde igual”.
Ante este escenario, Arrau anunció que el Ejecutivo está evaluando la implementación de “cárceles provisionales, quizás, eh de emergencia” para aliviar el actual hacinamiento. La situación es crítica, con 65 mil 200 presos en instalaciones diseñadas para 40 mil o 43 mil, y un aumento constante de aproximadamente 100 reclusos por semana.
El ministro subrayó que el problema carcelario es uno de los cinco puntos focales de su gestión, reconociendo que “nos va a tomar años arreglarlo”. A pesar de los desafíos y las demoras, Arrau reiteró que el plan a largo plazo de esta etapa sigue siendo la creación de las 20 mil plazas adicionales.