La periodista Gissella Gallardo reveló los detalles de su salida de Canal 13, donde se desempeñaba como panelista del programa Hay que decirlo. La comunicadora, que abordó el tema en un reciente capítulo de Primer Plano, aseguró haberse enterado de su despido por la prensa, mientras se recuperaba de un problema de salud.
Gallardo, quien fue desvinculada por “reestructuraciones” de la señal televisiva, desmintió las especulaciones que apuntaban a una posible intervención de Pamela Díaz en su salida. Además, calificó su despido de “injustificado”, especialmente porque un mes antes había participado en una reunión donde se le aseguró la continuidad del panel.
Aparte, habíamos tenido, un mes antes aproximadamente, reunión con los panelistas y con la directiva, donde nos dijeron que este era el panel que iba a seguir, que iban a ingresar nuevos rostros y que nos íbamos a ir turnando todos
La periodista enfatizó que Díaz no tuvo relación con la decisión, argumentando que “conociendo el carácter de la Pamela, siento que ella, si hubiese querido sacarme, me hubiese sacado cuando fue el conflicto en marzo y no ahora”. Además, afirmó que debido a la reunión previa, su puesto parecía asegurado.
“Yo jamás pensé que me iban a desvincular, jamás pensé que me iban a despedir. Me enteré por el golpe de la Daniela Aránguiz que estaba dando una cuña, primero me enteré por la prensa”, sostuvo Gallardo, quien tenía un contrato original hasta diciembre. Esta situación la ha llevado a evaluar acciones legales.
La comunicadora relató cómo fue notificada del despido. “Yo llegué el día viernes a trabajar, después de que la Daniela Aránguiz hizo este comentario. Subí al tercer piso y ahí estaban los ejecutivos; tenían la cara de pena. Debe ser muy difícil despedir a una persona”, explicó.
Los ejecutivos le informaron que la desvinculación no era por alguna falta de su parte, sino por una “reestructuración” en Hay que decirlo. Aseguraron estar “orgullosos de mí, contentos con mi trabajo, con mi profesionalismo, con todo”, concluyó Gallardo, dejando abierta la posibilidad de que el caso tenga repercusiones legales ante el incumplimiento de su contrato.