Un ingeniero en telecomunicaciones fue condenado por el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Temuco a 540 días de presidio como autor de un cuasidelito de homicidio. El caso involucra la muerte de la kinesióloga Madeleine Segovia Valle, ocurrida el 3 de agosto de 2023 en Curacautín, luego de caer a un barranco durante una excursión en el volcán Lonquimay.
El acusado, Sady Sepúlveda Flores, ofrecía servicios como guía turístico, los cuales fueron contratados por la joven oriunda de Copiapó para ascender por la ladera norte del volcán. La familia de la víctima manifestó su profunda disconformidad con la sentencia, especialmente por el monto de la indemnización.
“Nosotros como familia estamos profundamente afectados. Sentimos que es una burla el monto que se fijó, porque eso no cubre ni siquiera los daños mínimos en que se tuvo que incurrir para poder trasladar a mi prima, gastos de abogado”, señaló Carla Jiménez, prima de Madeleine.
Jiménez añadió que “no hay una justicia real porque, si bien tuvimos que luchar mucho para probar que esta persona siempre vendió un servicio, él no contaba con la certificación, porque no es guía turístico de alta montaña”. Este punto fue crucial en la acusación.
A pesar de la condena, Sepúlveda Flores no regresará a prisión. Se le abonaron los 658 días que estuvo bajo arresto domiciliario parcial y prisión preventiva, lo que significa que la pena de 540 días se dio por cumplida en su totalidad. En el ámbito civil, el tribunal acogió la demanda interpuesta por el abogado Verardo Rojas Olivares en representación de Florentina Valle Flores, madre de la víctima.
Como resultado de la demanda civil, el condenado deberá pagar 20 millones de pesos por concepto de indemnización por daño moral. Esta resolución económica contrasta con la percepción de justicia de la familia Segovia, quienes consideran el monto insuficiente frente a los costos y el dolor experimentado.