La conducta del embajador de Israel en Chile generó controversia en el Congreso Nacional luego de que cuestionara públicamente una exposición sobre Gaza, organizada por la Municipalidad de Viña del Mar. Parlamentarios acusaron una “injerencia” por parte del diplomático y solicitaron a la Cancillería y al Gobierno del presidente José Antonio Kast tomar acciones para proteger la autonomía de las instituciones chilenas.
Esta polémica se suma a críticas previas que ya había recibido el embajador por calificar a la Comunidad Palestina de Chile como una “organización radical”. En este contexto, el Grupo de Amistad Chileno-Palestino de la Cámara de Diputadas y Diputados emitió una declaración pública. En ella, cuestionaron la “sucesión de pronunciamientos” del diplomático, acusándolo de buscar influir en asuntos políticos, sociales e institucionales del país.
Según los parlamentarios, la publicación en contra de la actividad municipal de Viña del Mar “desborda la legítima expresión de las posiciones de un Estado” y busca posicionar a una misión extranjera como fiscalizadora de entidades chilenas. Las críticas desde la Cámara fueron respaldadas por el presidente del Grupo de Amistad Chileno-Palestino del Senado, Sergio Gahona.
“Primero, el embajador de Israel calificó a la comunidad palestina en Chile como una ‘organización radical’; ahora cuestiona públicamente a una municipalidad por una actividad realizada en el ejercicio de su autonomía. Esta conducta reiterada es inaceptable y falta el respeto a nuestra institucionalidad y soberanía nacional”, afirmó Gahona, exigiendo una respuesta de Cancillería.
El senador Gahona solicitó al Ministerio de Relaciones Exteriores “actuar con firmeza y hacer respetar el deber de no intervención establecido en el artículo 41 de la Convención de Viena (…) Chile y sus instituciones merecen respeto”. En la misma línea, el senador Diego Ibáñez responsabilizó al Ejecutivo por las acciones del representante israelí.
“Chile se respeta, no permitiremos que un embajador extranjero intervenga en la institucionalidad chilena. El Presidente Kast tiene el mandato ciudadano de ejercer toda su potestad para impedir esta política injerencista”, sostuvo Ibáñez.
Desde la Cámara, el Grupo de Amistad Chileno-Palestino manifestó su apoyo a la Comunidad Palestina de Chile, destacando su contribución histórica al país. El documento de los diputados enfatizó que la diplomacia es un diálogo entre Estados, no una supervisión de las decisiones internas del país anfitrión. Además, señalaron que ninguna embajada tiene autoridad para “autorizar, censurar o calificar” las actuaciones de municipios, autoridades u organizaciones que actúen conforme a la legislación chilena.
Finalmente, solicitaron a Cancillería usar las vías diplomáticas para comunicar que ninguna representación extranjera puede exceder los límites del derecho internacional o intervenir en asuntos que corresponden exclusivamente a Chile y sus instituciones. La declaración concluyó que “el respeto entre países exige reciprocidad. La independencia política de Chile y la facultad de sus instituciones para actuar sin tutelas externas deben ser resguardadas”. Se espera la respuesta de las autoridades chilenas ante el inusual incidente.