Una mujer sufrió lesiones leves en Quintero, región de Valparaíso, tras ser agredida por su expareja en un incidente de violencia intrafamiliar ocurrido frente a su hija menor de edad. El episodio activó acciones tanto de la justicia penal como de familia, en un caso que pone de manifiesto la preocupación por la seguridad de las víctimas y la protección de los menores.
El suceso tuvo lugar en la calle Tulipán de la población Abate Molina, mientras la víctima y el imputado realizaban la entrega de su hija en común. Durante una discusión, el hombre, quien según Carabineros se encontraba presuntamente bajo los efectos del alcohol, habría tomado a la mujer de un brazo, arrastrándola con el vehículo en movimiento y propinándole golpes en el rostro y en un brazo.
Una segunda mujer intervino rápidamente para salvaguardar a la menor, retirándola del automóvil, y también habría resultado lesionada en el proceso. La víctima fue atendida en el Hospital de Quintero, donde se le diagnosticaron lesiones de carácter leve.
Tras el incidente, se iniciaron las diligencias para localizar al agresor. Posteriormente, el individuo se presentó en la unidad policial, donde fue identificado y detenido en flagrancia por efectivos de Carabineros.
“A raíz de las diferentes diligencias, posteriormente, con la finalidad de ubicar al autor. Esta persona se presenta en la unidad policial, donde fue identificado y fue detenido en flagrancia por personal de Carabineros”
Explicó el capitán Miguel Cuevas, añadiendo que todos los antecedentes fueron remitidos a las instancias judiciales correspondientes. El concejal de Quintero, Antonio Aguayo, destacó la importancia de que los tribunales establezcan las responsabilidades y circunstancias de lo ocurrido, y subrayó la imperiosa necesidad de resguardar a la menor involucrada en este lamentable suceso.
“Tampoco creo que como autoridades podamos mirar estos hechos y simplemente guardar silencio, cada situación de violencia nos debe llevar a preguntarnos ¿qué podemos hacer para prevenir este tipo de hechos?”, manifestó Aguayo, evidenciando una preocupación más allá del caso particular.
Mientras la investigación penal sigue su curso para determinar las responsabilidades por la agresión, el Juzgado de Familia deberá ocuparse de los antecedentes vinculados a una posible vulneración de derechos de la menor. En cuanto al imputado, tras ser formalizado por dos delitos de lesiones en contexto de violencia intrafamiliar, se le otorgó libertad pero con prohibición de acercarse a las víctimas, una medida que busca prevenir futuros episodios de agresión.