La detención de Mauricio Andrés Hernández Álvarez, imputado por el presunto homicidio de un compañero de tripulación, fue ampliada por dos días en el Juzgado de Garantía de Punta Arenas. El suceso tuvo lugar a bordo de una embarcación pesquera artesanal, fondeada en Bahía Mansa, aproximadamente 50 kilómetros al sur de la capital de la región de Magallanes.
La decisión judicial busca otorgar al Ministerio Público el tiempo necesario para recabar los informes policiales y peritajes científicos que son cruciales. Estos documentos permitirán sustentar la formalización de cargos y la posterior discusión de medidas cautelares contra el acusado.
Según explicó la fiscal Rina Blanco, el incidente se conoció cerca de la medianoche, cuando el armador de la nave alertó a la Capitanía de Puerto sobre una violenta riña. El conflicto entre dos marineros culminó con un ataque mortal por apuñalamiento.
Al llegar al sector marítimo, el personal de la Armada de Chile, junto a equipos especializados, confirmó el hallazgo del cuerpo sin vida sobre la embarcación. Sin embargo, la víctima no portaba identificación al momento del descubrimiento, lo que ha llevado al Servicio Médico Legal (SML) y a las unidades especializadas a realizar peritajes para establecer científicamente su identidad.
La fiscal Blanco también reveló que Hernández Álvarez tenía tres órdenes de detención vigentes. Estas órdenes estaban ligadas a procesos judiciales previos, principalmente por no comparecer a juicios orales y por quebrantar penas sustitutivas, lo que añade un historial complejo al imputado.
Por su parte, el acusado entregó una versión alternativa de los hechos durante su testimonio, la cual será contrastada por las unidades policiales. Esta información será clave antes de la audiencia de formalización de la investigación, donde se espera esclarecer la secuencia y los motivos del trágico suceso.