El Gobierno está evaluando una propuesta para instaurar un nuevo Estado de Excepción Constitucional, enfocado en barrios con altos índices de criminalidad. Esta medida permitiría a las Fuerzas Armadas (FF.AA.) colaborar con Carabineros en labores de seguridad en las calles.
La iniciativa surge tras el plan de seguridad presentado por el presidente José Antonio Kast en cadena nacional. El biministro del Interior y Segegob, Claudio Alvarado, detalló a 24 Horas que este nuevo estado de excepción estaría bajo el mando de Carabineros, con un apoyo coordinado de las FF.AA., y no al revés.
“Se está evaluando establecer un nuevo Estado de Excepción Constitucional, focalizado en determinados sectores o barrios en una ciudad, que estarían bajo el mando, no de las Fuerzas Armadas, sino que de Carabineros con convenios de colaboración de las FF.AA”.
Alvarado explicó que el proyecto busca intervenir de manera profunda zonas críticas para combatir la delincuencia. Se contemplan medidas excepcionales, como la posible restricción de la libertad de movimiento en los sectores intervenidos, por un período determinado.
Los barrios a intervenir, estimados en al menos 50 sectores, serán seleccionados según indicadores de criminalidad y delincuencia manejados por Carabineros y organizaciones especializadas. El ministro de Seguridad, Martin Arrau, está trabajando en la identificación de estas zonas.
El objetivo es aumentar la vigilancia policial permanente y utilizar tecnología para un mejor control en estos puntos. La estrategia busca reducir los índices delictivos en lugares donde los vecinos sienten mayor temor, promoviendo así que las familias puedan recuperar la tranquilidad y el libre tránsito.
En paralelo, el Gobierno también busca modificar los plazos de permanencia en los centros de retención de la PDI para extranjeros. Actualmente, el plazo de 5 días para materializar una expulsión es insuficiente, por lo que se propone ampliarlo hasta 180 días, con renovaciones de 60 días hasta dos veces.