El Real Madrid celebró la decisión de la FIFA de descartar la venta parcial de los derechos comerciales de sus competiciones, calificándola de “buena noticia para el fútbol”. El club blanco expresó su agradecimiento a la UEFA, las confederaciones, las federaciones y todas las instituciones que se opusieron firmemente a este proyecto.
Mediante un comunicado, el club español enfatizó que la unidad y el sentido del deber de estas organizaciones fueron cruciales para proteger el fútbol en un momento decisivo. Esta postura, según el Real Madrid, beneficia a las instituciones y, principalmente, a los millones de aficionados de este deporte.
Los clubes son la base fundamental del fútbol de selecciones y de la Copa del Mundo. Son ellos quienes descubren, forman, desarrollan y ceden a los futbolistas que hacen posibles estas competiciones de gran envergadura.
“El fútbol de selecciones y el Mundial son, sobre todo, acontecimientos de interés público, y conforman un patrimonio que pertenece a las naciones, a los aficionados y al conjunto de la sociedad. Por ello, consideramos que nunca deben ser tratados como simples activos financieros destinados a ser comercializados en beneficio de unos pocos.”
El Real Madrid también manifestó su rotunda oposición a cualquier intento de comercializar los ingresos futuros de las competiciones sin asumir los costes y riesgos asociados. Subrayó que son los clubes quienes soportan estas cargas, por lo que cualquier iniciativa que busque apropiarse de los ingresos sin asumir las responsabilidades que los generan es inaceptable y no debería considerarse jamás.
Este mismo principio ha sido defendido por el club en el ámbito nacional. Recordó su oposición y no participación en la operación de LaLiga, que comprometió un porcentaje de los ingresos audiovisuales futuros de los clubes durante cincuenta años a cambio de la entrada de un fondo privado como CVC.
Hipotecar ingresos por medio siglo que corresponden a los clubes, que son quienes asumen la totalidad de los costes y riesgos, establece un precedente que el fútbol no debe repetir, ni en España ni a nivel internacional. Este desenlace marca un precedente crucial para el futuro financiero del deporte rey.