El último adiós al actor Fernando Kliche se vivió este domingo en Santiago, marcado por una multitudinaria y emotiva caravana que recorrió diversos puntos de la capital. Centenares de personas, entre floristas, colegas y admiradores, salieron a las calles para rendir un último homenaje al recordado intérprete de la televisión chilena.
La jornada comenzó temprano, alrededor de las 10:00 horas, con una íntima misa fúnebre realizada en la parroquia Jesús Nazareno, ubicada en Providencia. Allí, familiares, amigos cercanos y compañeros de profesión se congregaron para despedir al actor, quien falleció a los 71 años a causa de un cáncer de páncreas fulminante.
Tras la ceremonia religiosa, el cortejo emprendió su camino hacia el crematorio del Parque del Recuerdo, en la comuna de Huechuraba. Sin embargo, antes de llegar a su destino final, la caravana realizó una parada cargada de simbolismo que conmovió profundamente a los presentes.
El punto más álgido de la despedida fue la emblemática Pérgola de las Flores. En este tradicional lugar, pergoleros y floristas se unieron a decenas de personas que esperaban el paso del féretro. La lentitud del avance permitió que los asistentes arrojaran una lluvia de pétalos de diversos colores, acompañada de aplausos y bocinazos, en una de las escenas más emotivas y espontáneas del día.
Gente de todas las edades se acercó para dar el último adiós a Kliche. Algunos extendieron sus manos al paso del coche fúnebre, mientras otros capturaban el momento en sus cámaras o simplemente observaban en silencio, con evidente emoción, el paso de su ídolo.
Familiares, actores y amigos destacaron no solo la prolífica carrera artística de Fernando Kliche, sino también su cercanía, su generosidad y el profundo cariño que logró cultivar entre el público chileno durante décadas.
Con más de cinco décadas de trayectoria, el actor uruguayo-chileno dejó una huella imborrable en la escena nacional. Se consolidó como uno de los galanes más reconocidos y queridos de la televisión, recordado por sus papeles en icónicas teleseries como Marrón Glacé y El amor está de moda, entre otras producciones que marcaron una época. Su legado perdurará en la memoria colectiva del país.



