Argentina aseguró una agónica victoria de 3-2 sobre Cabo Verde en un partido que se extendió hasta la prórroga, un resultado que dejó a sus principales figuras con un sabor agridulce. Tras ser designado el mejor jugador del encuentro, Lionel Messi no dudó en señalar las deficiencias del equipo y la paridad que impera en el actual Mundial.
“Hoy sabíamos que iba a ser un partido muy duro, que este equipo no había perdido contra España, contra Uruguay”, dijo Messi en zona mixta, consciente de la dificultad. El astro argentino reconoció que el equipo se complicó tras el primer gol: “Lo más difícil era encontrar el primer gol”, y agregó que perdieron el balón y dejaron de presionar eficazmente.
La estrella albiceleste subrayó la intensidad del torneo: “No iba a ser para nada fácil. Esto es lo que te marca este Mundial en especial, que es todo muy igualado, Todos los partidos van a ser dificilísimos”. Insistió en la mentalidad de eliminación directa, donde “nadie te regala nada”.
“Lo importante ahora es descansar, sacar las cosas positivas y corregir las malas, que creo que hoy fueron muchas.”
Messi también hizo hincapié en el “desgaste muy grande” sufrido y la necesidad de analizar tanto los aciertos como los errores del partido de 120 minutos. Destacó la importancia del balón parado, que fue clave para dos de los tantos argentinos. El próximo desafío para Argentina será el martes contra Egipto en Atlanta, por los octavos de final.
Por su parte, el seleccionador Lionel Scaloni admitió que el triunfo fue “demasiado” sufrido, pero reivindicó el carácter inquebrantable de la Albiceleste. “Este equipo nunca baja los brazos y eso es mucho más importante que otras cosas”, afirmó Scaloni, quien celebró su centésimo partido al frente de la selección en Miami.
Este centenario no podría haber sido más representativo de su ciclo, con el equipo cediendo la ventaja en dos ocasiones. Scaloni reconoció que este partido se grabará en su memoria: “De los 100 partidos, este es de los que más me ha marcado como entrenador. Porque es un Mundial, porque pasaron cosas en el partido. Es un partido que me va a ayudar, aun ganándolo”.
El técnico no escatimó elogios para los Tiburones Azules de Cabo Verde. “Nosotros sabíamos que iba a ser difícil. El rival nos puso las cosas difíciles y ha dado el 200 por ciento”, comentó. El momento más tenso fue el 2-2: “El 2-2 fue un golazo increíble. Te vas dando cuenta de que se viene todo lo negativo y que el equipo sigue y sigue”, aunque aseguró haber mantenido la calma internamente.
La clave, para Scaloni, estuvo en la identidad del grupo. “Primero, somos Argentina. ¿Qué significa eso? Es esto, en lo bueno y en lo malo. Sufrir, no darlo todo por perdido. Hay que tener agallas y coraje para salir de estas situaciones”, sentenció. Explicó que jugar con el corazón permite suplir la falta de aire, algo más visible en una selección que en un club.
Scaloni también tuvo palabras de reconocimiento para Facundo Medina, quien salió por calambres tras un gran esfuerzo en varias posiciones, y resaltó la conexión ofensiva entre Messi y Lautaro Martínez. Confesó su naturaleza “desconfiada”, que le impide relajarse: “Soy un poco desconfiado y nunca me veo clasificado, ni siquiera cuando íbamos 1-0 ni 3-2. Creo que es una cosa que no me va a cambiar”.
Con solo tres días y medio de descanso antes de enfrentar a Egipto, el seleccionador confía en que el equipo mantendrá su nivel. “El Mundial es difícil, pero el equipo está y, después de una victoria así, salimos reforzados. No hay manera de no salir reforzado”, concluyó Scaloni, mirando al futuro con optimismo a pesar de las dificultades vividas.