El Gobierno anunció este jueves la habilitación de 5.000 subsidios para la contratación de trabajadores, en un esfuerzo por contener el alza del desempleo en el país. Al mismo tiempo, el Ejecutivo insistió en que la actual crisis laboral se debe a las secuelas de la administración del expresidente Gabriel Boric.
Los subsidios, que se gestionarán a través del Sence para asegurar su celeridad, cubrirán el 50% del ingreso mínimo por un periodo de cuatro meses. Así lo detalló el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas.
Además, se establecerá un tope de 200 nuevas contrataciones por empresa, buscando una distribución más equitativa de los recursos. Esta medida llega en un contexto donde el último informe del Instituto Nacional de Estadísticas de Chile (INE) reveló que la tasa de desocupación alcanzó el 9,4%, su nivel más alto en los últimos cinco años.
El ministro Mas no dudó en señalar directamente las causas, aludiendo a políticas pasadas.
Hemos heredado el resultado de unas malas políticas públicas, implementadas en el pasado, que tienen consecuencias hoy en día.
Desde el Gobierno, se complementó que se están llevando a cabo diálogos con autoridades regionales, con especial énfasis en aquellas zonas donde el desempleo ya registra cifras de dos dígitos. Estas conversaciones buscan abordar la situación de manera más focalizada.
Por ello, se ha redoblado el llamado a los parlamentarios para que aprueben la mega reforma propuesta por el Ejecutivo. Se busca así “destrabar” inversiones que, según el Gobierno, permitirían la generación de nuevas plazas laborales.
En este sentido, se puntualizó: “Estamos trabajando de forma relevante en destrabar proyectos que tienen permisos sectoriales prácticamente a aprobados (…)”. La administración actual se ha propuesto la meta de crear 50 mil puestos de trabajo antes de octubre, con una focalización clara en las regiones y la incorporación de mujeres al mercado laboral, según recordó el ministro del Trabajo, Tomás Rau.