La FIFA confirmó un cambio clave en su protocolo comunicacional para el Mundial 2026: a partir de ahora, se permitirán preguntas en español y se garantizará la traducción oficial a este idioma en todas las conferencias de prensa. Esta decisión llega como respuesta directa a la polémica generada cuando estrellas del fútbol mundial, como el marroquí Achraf Hakimi, el brasileño Vinicius Jr. y el neerlandés Frenkie de Jong, se vieron impedidos de responder consultas en español durante sus comparecencias oficiales previas a los encuentros.
El origen de la polémica lingüística
El conflicto escaló tras las conferencias de prensa realizadas en el estadio MetLife de Nueva Jersey. En los eventos previos al choque entre Marruecos y Brasil, la organización ofreció disponibilidad en cinco idiomas: francés y árabe (por Marruecos), portugués, italiano —debido a la presencia del técnico Carlo Ancelotti— e inglés. Aunque el objetivo declarado era maximizar la comprensión para los asistentes y el público remoto vía FIFA, la restricción impidió que los jugadores expresaran sus respuestas en un idioma que dominan por su trayectoria en LaLiga y otros países hispanohablantes.
Según información reportada por EFE, la Federación Internacional había sostenido hasta ahora un criterio técnico que incluía traductores en los idiomas de las dos selecciones participantes, sumando el inglés como lengua universal. La única excepción histórica se registraba en los partidos disputados en México, donde el español siempre estuvo presente como traducción oficial obligatoria.
¿Qué cambia ahora en el Mundial 2026?
La nueva postura de la FIFA reconoce la enorme relevancia de los medios hispanoparlantes en la cobertura global del evento y el gran número de futbolistas que, sin ser nativos, manejan el idioma con fluidez. El organismo admitió haber revisado sus criterios para evitar que se repitan situaciones de incomodidad técnica como la vivida por De Jong previo al duelo entre Países Bajos y Japón.
Con esta medida, el español se integra plenamente como una lengua transversal en los eventos oficiales de la próxima Copa del Mundo. Esta rectificación asegura que la comunicación entre los protagonistas y la prensa no se vea limitada por barreras idiomáticas, un factor crucial para el alcance global de un torneo que cuenta con una masiva audiencia de habla hispana en todo el planeta.