Una negligencia fatal
La muerte de María Eduarda Rodrigues Freitas, una joven brasileña de 21 años, ha conmocionado a la opinión pública tras un accidente evitable durante una jornada de salto bungee. El fatídico episodio ocurrió la mañana del pasado sábado 13 de junio en el llamado Ponte do Esqueleto, una estructura de 40 metros de altura situada entre las localidades de Limeira y Cordeirópolis, en el estado de Sao Paulo.
Según los antecedentes entregados por la Policía Militar, la joven saltó al vacío sin que el equipo de seguridad estuviera realmente anclado a su cuerpo. Un testigo presencial corroboró que, al momento del lanzamiento, la cuerda permanecía sobre el puente, una situación que quedó registrada en un video donde se observa a tres instructores preparando a la víctima, pero omitiendo la conexión vital.
La responsabilidad de Entre Cordas
La actividad era ofrecida por la empresa Entre Cordas, firma que contaba con una comunidad de más de 80 mil seguidores en redes sociales. De acuerdo con información recabada por Globo, el costo por realizar esta experiencia era de 180 reales, cifra equivalente a unos 32 mil pesos chilenos. Tras el salto, los testigos presentes en el lugar desesperadamente gritaron al notar que la cuerda no cumplía su función.
El dolor de una madre
Giovana, madre de la joven, utilizó su cuenta de Instagram para expresar su desolación y exigir justicia ante lo que calificó como una falta absoluta de profesionalismo. “Esa maldita cuerda te arrebató para siempre de mí. Y aquí solo quedan el dolor y el anhelo”, escribió en un emotivo mensaje de despedida. En otra publicación, añadió: “Es terrible ver una vida llena de sueños truncada por la irresponsabilidad y la falta de profesionalismo de quienes debían garantizarla. Lo que debía ser un momento de felicidad se convierte en algo que no puede quedar impune”.
Estado de la investigación
La justicia brasileña ha tomado cartas en el asunto ante las evidentes fallas de seguridad. Según consignó El Mundo, la organización no contaba con la autorización legal necesaria para operar este tipo de servicios. En consecuencia, un juez ordenó la prisión preventiva para tres hombres, de 27, 32 y 42 años, quienes enfrentan acusaciones por homicidio con dolo eventual. Esta figura jurídica se aplica en Brasil cuando, aunque no exista una intención directa de matar, se acepta conscientemente el riesgo de causar la muerte. Actualmente, otras tres personas vinculadas a la empresa continúan siendo investigadas, aunque permanecen en libertad mientras avanza el proceso judicial.