Las labores para recuperar el catamarán Koñimo I desde el fondo del Estuario del Reloncaví han sufrido demoras significativas. La embarcación, donde fallecieron seis trabajadores de la industria salmonera, se encuentra fuertemente adherida al lecho marino, caracterizado por una composición de lodo, arena y arcilla.
Esta condición técnica obliga a ejecutar trabajos de excavación y despeje subacuático con extrema cautela. El objetivo es preservar la integridad del casco, dado que el navío es considerado actualmente como el sitio del suceso donde ocurrió la tragedia.
Exigencias legales y peritajes clave
El abogado Francisco Paredes, quien representa a tres de las familias de los fallecidos, ha advertido sobre los riesgos de apresurar el proceso de reflotamiento. Según el profesional, forzar la extracción de manera inadecuada podría destruir evidencia crucial para la investigación judicial en curso.
Solicito también que se perite el sistema de alarma de inundación, el sistema de sentina de la nave, el sistema de achique, las válvulas de fondo, el sistema de lastre de proa. También pedimos peritaje de estabilidad del catamarán, peritaje de estructura sobre cubierta, bajo cubierta, planos de salvamento y también una fijación detallada fotográfica, tanto prelevantamiento como con posterioridad al reflotamiento.
Estos peritajes son vistos por los querellantes como una etapa indispensable para esclarecer las causas técnicas que llevaron al naufragio.
Factores que complican la operación
Además de la complejidad del terreno, el mal tiempo ha golpeado la zona durante los últimos días, sumando factores climáticos a las dificultades operativas. El proceso de reflotamiento está a cargo de la plataforma Yagana, contratada por la empresa Salmones Austral para ejecutar estas labores bajo supervisión técnica.
Respecto a los tiempos de ejecución, las familias afectadas ya fueron notificadas sobre estos retrasos. Se les ha prometido un aviso con 48 horas de anticipación antes de que se concrete el reflotamiento definitivo, permitiéndoles así coordinar su traslado hasta la localidad de Ralún. Por ahora, los trabajos de investigación se mantienen concentrados en el área de contacto del casco con el fondo del estuario, aguardando condiciones favorables para el izamiento.