El Gran Premio de Barcelona-Catalunya vivió una jornada de viernes intensa en el marco de la séptima prueba del Mundial de Fórmula 1. En esta ocasión, el británico Lando Norris, piloto de McLaren, se posicionó como el hombre a batir al marcar el mejor registro durante la segunda sesión de entrenamientos libres, dejando claro que la paridad en la grilla está al rojo vivo.
¿Cómo se comportaron los equipos en Montmeló? La sesión vespertina fue decisiva para entender el ritmo bajo el calor extremo. Norris detuvo el cronómetro en 1:15.426, una marca que evidenció la cercanía entre los monoplazas, con apenas milésimas separando a los principales candidatos al podio durante este fin de semana.
La batalla por la milésima en Montmeló
El dominio durante la primera sesión (FP1) había recaído en George Russell, quien registró un 1:16.363 al mando de su Mercedes. Sin embargo, la tarde cambió el guion: Norris logró superar a Russell por una diferencia mínima de apenas nueve milésimas, mientras que su compañero de equipo, el australiano Oscar Piastri, quedó tercero a 57 milésimas del mejor tiempo. Este cierre de jornada se sintió más propio de una clasificación que de unos entrenamientos libres.
Detrás de los líderes, el panorama mostró a Charles Leclerc en la cuarta posición con Ferrari, seguido por Kimi Antonelli. El líder del Mundial, representando a Mercedes, completó la quinta plaza tras participar únicamente en la segunda sesión de la jornada.
Desafíos técnicos y gestión de neumáticos
Más allá de las vueltas rápidas, las altas temperaturas en el trazado catalán obligaron a las escuderías a centrarse en la gestión de la degradación del neumático Pirelli. La fiabilidad también jugó un rol clave: Liam Lawson, de Racing Bulls, protagonizó una interrupción virtual debido a un fallo en su motor, mientras que Cadillac reportó problemas electrónicos que limitaron el tiempo en pista de Valtteri Bottas.
La jornada no estuvo exenta de errores al límite. Lewis Hamilton, visiblemente incómodo con el comportamiento de la parte trasera de su Ferrari, terminó fuera de pista sobre la hierba en los instantes finales. Por su parte, Oscar Piastri logró recuperar sensaciones tras sufrir vibraciones en los frenos durante la mañana. En el caso de Red Bull, Max Verstappen finalizó sexto, manteniendo un programa de trabajo enfocado estrictamente en el ritmo de carrera y lejos de la pelea directa por el mejor tiempo del día.
Con estas señales, la interrogante para el resto del fin de semana es clara: ¿Logrará McLaren mantener este nivel de competitividad ante la gestión de neumáticos y la presión de Mercedes? La lucha por la pole position se perfila como una de las más disputadas de la temporada.