Un escenario de extrema violencia se vivió al interior del Centro de Internación Provisoria de Coronel, en la región del Bío Bío, tras un enfrentamiento que dejó a tres jóvenes con lesiones de consideración. Aunque el suceso ocurrió durante la jornada de visitas del pasado miércoles, la información fue confirmada recién durante las últimas horas.
El conflicto escaló rápidamente tras involucrar armas de fabricación artesanal, conocidas como armas hechizas. Este centro, que recibe a menores infractores de ley —tanto imputados como condenados— provenientes de las regiones del Bío Bío y Ñuble, se convirtió en el epicentro de un grave altercado que incluso se trasladó a las afueras del recinto.
¿Cómo ocurrió el enfrentamiento en Coronel?
Raúl Fuentealba, presidente de la Asociación Nacional de Trabajadores del Servicio de Reinserción Social Juvenil en el Bío Bío, detalló que el origen del conflicto se remonta a un incidente ocurrido durante el horario de visitas. Según el dirigente, se produjo un altercado entre internos de diferentes casas dentro del gimnasio del recinto, lo que derivó en agresiones físicas. Una vez concluida la visita, el clima de tensión escaló fuera del centro, donde las propias familias de los jóvenes involucrados se enfrentaron entre sí.
El gimnasio donde se desarrolla la visita, hubo un altercado entre jóvenes de diferentes casas, lo que trajo consigo agresiones físicas durante la visita, trayendo eso como resultado que, una vez terminada la visita, las familias al exterior del centro también se enfrentaran entre ellas en relación a los jóvenes que se habían visto involucrados en este tema.
Horas más tarde, la violencia continuó al interior de los módulos. El saldo de esta nueva riña fue de dos jóvenes apuñalados y un tercero que resultó con heridas tras caer desde una de las casas o unidades donde pernoctan los internos.
Reclamos por seguridad laboral
Ante este panorama, el gremio de trabajadores ha calificado la situación como un “entorno de violencia extrema”. Los funcionarios denuncian que están constantemente expuestos a amenazas y agresiones, incluso con elementos cortopunzantes, lo que hace insostenible la actual gestión de seguridad.
Actualmente, la asociación espera concretar una reunión urgente con el seremi de Justicia, Robert Contreras, y con la directora regional (s) del Servicio de Reinserción Social Juvenil, Glenda Alarcón. Hasta el cierre de esta edición, el servicio no ha emitido una respuesta oficial sobre las medidas que se tomarán para frenar la escalada de agresiones en el recinto. La falta de claridad sobre nuevas estrategias de control mantiene en vilo tanto a los trabajadores como a las familias de los menores internos.