El presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Turismo de Osorno, Luis Rigo-Righi, realizó un balance sobre el estado del comercio ilícito en la comuna. El dirigente valoró positivamente la estrategia implementada para el control del comercio ambulante, aunque advirtió que aún existen puntos críticos donde esta actividad no regulada persiste, generando preocupación entre los empresarios establecidos.
Según Rigo-Righi, la lucha contra la informalidad requiere una ejecución constante. El representante gremial fue enfático al señalar que, si bien desde la institución pueden identificar las problemáticas y denunciar las zonas más afectadas, carecen de atribuciones legales para intervenir directamente. Por esta razón, subrayó que el éxito de esta iniciativa depende estrictamente de la coordinación con las autoridades públicas.
El trabajo colaborativo que hemos tenido con el municipio actualmente y con el Departamento de Seguridad ha sido bastante positivo con respecto a la erradicación de comercio informal y eso conlleva también problemáticas, pero al final conlleva que los habitantes de Osorno tengan la seguridad.
El dirigente gremial explicó que la presencia de comerciantes sin permiso en sectores históricamente ocupados por la informalidad no es solo un tema de ordenamiento urbano. Para el sector formal, esto representa una competencia desleal directa que impacta severamente en la recaudación tributaria local.
Además de las consecuencias económicas, Rigo-Righi hizo un llamado a los consumidores osorninos sobre los riesgos de adquirir productos en el comercio no regulado. Al no existir garantías, certificaciones técnicas ni servicios de posventa, el comprador queda desprotegido ante posibles fallas o artículos de baja calidad. Actualmente, la Cámara de Comercio mantiene su monitoreo sobre estas áreas, a la espera de que el fortalecimiento de la seguridad municipal permita una mayor recuperación de los espacios públicos para el comercio establecido.