El Banco Central Europeo (BCE) ha decidido subir los tipos de interés de los depósitos bancarios en un cuarto de punto porcentual, situándolos en el 2,25%. La medida, que entrará en vigor el próximo 17 de junio de 2026, responde a la previsión de un alza inflacionaria impulsada por la guerra en Irán, aunque la entidad mantiene una postura cautelosa sin comprometer futuras decisiones, las cuales quedarán supeditadas a los datos económicos venideros.
Ajustes en los tipos de interés y política monetaria
Además de los depósitos, el BCE incrementó en 25 puntos básicos el tipo de interés de las subastas semanales, alcanzando el 2,4%. Del mismo modo, la facilidad marginal de crédito —el interés aplicado por los préstamos a un día a los bancos— ascendió hasta el 2,65%. Según el Consejo de Gobierno, estas acciones buscan estabilizar la inflación en su objetivo del 2% a medio plazo, aun ante el escenario de debilitamiento del crecimiento económico.
La presidenta del BCE, Christine Lagarde, confirmó en rueda de prensa que la decisión fue adoptada por unanimidad y que no se discutieron otras alternativas. El economista jefe, Philip Lane, respaldó este incremento moderado. Lagarde enfatizó que la institución se encuentra en una posición sólida para enfrentar la incertidumbre geopolítica, pese a que la guerra en Oriente Medio impacta negativamente en la actividad económica y los servicios.
Panorama económico de la zona euro
El primer trimestre del año reflejó una contracción del 0,2% en el PIB de la zona del euro, influenciada principalmente por la caída del 12,1% en la economía de Irlanda. Esta cifra, según analistas, responde a distorsiones por la actividad de grandes farmacéuticas. Mientras Francia retrocedió un 0,1%, las economías de Alemania, Italia y España registraron crecimientos del 0,3%, 0,3% y 0,6% respectivamente.
La presidenta del BCE, Christine Lagarde, señaló: El aumento de los precios de la energía hará que la inflación siga aumentando durante el verano y la mantendrá claramente por encima del objetivo hasta el primer semestre de 2027.
La inflación en mayo se situó en el 3,2%, comparada con el 3% de abril, presionada por un incremento del 10,9% en los precios energéticos. El organismo proyecta un crecimiento económico del 0,8% para 2026, 1,2% para 2027 y 1,5% para 2028. Respecto a la inflación, los pronósticos indican un 3% para este año, 2,3% en 2027 y finalmente el objetivo del 2% hacia el año 2028.
El experto Filippo Alloatti, de Federated Hermes, advierte que el banco aún carga con el legado de haber mantenido tipos demasiado bajos tras la pandemia. Aunque los mercados descuentan dos subidas adicionales antes de cerrar el año, la credibilidad del BCE sigue centrada estrictamente en el control inflacionario, a diferencia de otras entidades como la Reserva Federal (Fed), que también priorizan el pleno empleo. ¿Logrará el BCE dominar la inflación sin sofocar el crecimiento europeo?