El análisis de Squella sobre el rol de Boric
El senador y actual presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, cuestionó duramente la reciente reaparición pública del expresidente Gabriel Boric. Según el timonel opositor, las críticas lanzadas por el exmandatario respecto a los embargos a deudores del Crédito con Aval del Estado (CAE) responden a un «mensaje súper político» con miras a una futura candidatura presidencial.
A través de la red social X, Boric reprochó la «inflexibilidad y castigo para familias trabajadoras y sacrificadas que están endeudadas». Además, el expresidente arremetió contra la derecha por rechazar el levantamiento del secreto bancario, señalando que con esa postura se mantiene la «permisividad con los negocios del crimen organizado».
¿Campaña presidencial anticipada?
En declaraciones al programa Desde la Redacción de La Tercera, Squella calificó el actuar del exjefe de Estado como una «locura». El senador republicano sostuvo que es evidente que Boric intenta allanar el camino para una nueva postulación a La Moneda, aconsejando que incluso sus asesores deberían pedirle que se «aguante un poco» en sus despliegues.
«Uno lo ve en otras conductas, en conversaciones con gente de su partido, en lo que ha hecho ahora, en lo que pretende proyectar durante los próximos años», argumentó el legislador. Squella también contrastó estas críticas con la gestión previa del gobierno de Boric, acusándolo de ignorar responsabilidades técnicas de su administración.
La contradicción sobre el CAE
El líder republicano puso el foco en la paradoja administrativa del exmandatario. Afirmó que, sistemáticamente, Boric y su círculo cercano fomentaron la idea de no pagar el CAE al calificarlo de injusto, incluso antes de asumir la presidencia.
«No lo decía explícitamente, pero diciendo en el fondo que lo iba a condonar, que era injusto, empatizando. Es evidente que eso llevó a muchas personas a no pagarlo», sentenció el senador.
Finalmente, Squella subrayó lo que considera la mayor contradicción: mientras se prometía la condonación, fue el propio gobierno de Boric el que otorgó mayores facultades a la Tesorería General de la República. Esto permitió, según el parlamentario, habilitar herramientas legales para ejecutar embargos directos en las cuentas corrientes de quienes mantienen deudas vigentes con el Fisco, marcando una distancia entre el discurso político y la gestión ejecutiva.